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viernes, 23 de agosto de 2013

Número 9: Cómo lo hacen los búlgaros


Cartel de la película "Número 9" de Tim Burton

 Cuando llegué a Bulgaria tenía claro que tendría que aprender el alfabeto cirílico antes de plantearme siquiera ir a clases de búlgaro. Me consoló saber que al menos los números se escriben igual. ¿Igual? No exactamente... Hay una minúscula diferencia. El número 9.

Normalmente el número 9, cuando lo escribimos a mano, es un círculo y una línea recta. Pero como cada persona escribe a su manera (hay quien pone círculos sobre las íes en vez de un punto, por ejemplo), no le di importancia cuando me encontré con el primer número 9 escrito por un búlgaro. Pero luego me di cuenta de que todos los búlgaros hacen el 9 igual, con una curva en vez de una línea recta, como un 6 invertido.

Investigando un poco averigüé que las personas que usan el alfabeto cirílico hacen el 9 así, igual que la versión impresa, y que el 9 con linea recta es más típico de quieres usamos alfabeto latino.



A la izquierda, mi número 9. A la derecha el de mi marido (que es búlgaro, para quien no lo sepa).

Nunca te acostarás sin saber una cosa más. Vosotr@s cómo hacéis el número 9? ¿Con línea recta o curva?

lunes, 19 de agosto de 2013

7 meses

El peque ya tiene 7 meses y medio y yo me voy apuntando todo lo que va haciendo, lo que come y cosas así. Creo que muchas madres lo hacemos, y además a mí me gusta comparar con las notas que tomé sobre la mayor. Algunas cosas son muy parecidas, otra completamente diferentes.

Alimentación: la mayor estuvo comiendo papillas hasta casi el año, ya que como primeriza seguí a rajatabla las instrucciones del pediatra. No creo que hiciera mal, pero ahora con el pequeño me va mejor darle trozos de comida y que vaya comiendo solito. Una versión casera del famoso baby-led weaning, vaya. Así le puedo dar la leche y después, mientras comemos toda la familia, le voy dando trocitos de nuestra comida. Carne, pan, macarrones, tomates, fruta; lo que sea, excepto lácteos de vaca y huevo. Ha probado el gazpacho, la sopa y el tarator, y le encantan. Lo único que le doy en papilla es la verdura, porque él la prefiere así. Pero en general ahorro mucho tiempo de hacer papillas y estar luchando para que abra la boca "que viene el avión".

Otra diferencia con la mayor es que el peque aún sigue mamando, de hecho no para. He llegado a contar entre 12 y 15 tomas diarias, o sea que lo tengo todo el día enchufado, como cuando era un bebé recién nacido. En Septiembre ya no podrá ser porque estaremos todo el día arriba y abajo, que si compra, que si cole de la mayor, que si tareas domésticas... Así que ahora aprovecho y me lo enchufo cada vez que quiere. De hecho me sorprende que con lo que mama le quepa nada más, pero como no tengo el pecho transparente (molaría verdad?), no puedo saber realmente cuánto saca de ahí.

Movilidad: Aquí me ha dejado pasmada. La mayor hasta los 10 meses no mostró interés en moverse casi nada, y hasta los 14 no empezó a caminar. En cambio, el renacuajo gatea desde los 6 meses (estilo "comando", con codos y barriga) y desde los 7 ya gatea normal, es decir con manos y rodillas. Menos mal, porque se estaba desgraciando la ropa! Y lo más alucinante, ¡es que intenta caminar! De hecho si le cojo las manitas camina sin problemas. Es más, le encanta y se enfada muchísimo si le siento en el suelo cuando quiere caminar. Lo único que le falta es el equilibrio; si no le sostengo las manitas se cae. Por eso, y por el bien de mi cascada espalda, cuando vuelva a Sofía me compraré una correa de esas que venden para niños, para poder sujetarle mientras camina y no dejarme la espalda en el proceso.

Dentición: nada nuevo, a los 5 meses le salieron los dos incisivos inferiores y ahí seguimos, esperando a ver si salen más. Por un lado cuantos má dientes tenga más me morderá cuando mama (ay!) pero ya le irán bien para comer trozos de comida que le voy dando.

Sociabilidad: empieza a mostrar interés por su hermana mayor. Su carita se ilumina cuando ella se le acerca y pasa olímpicamente de mí para gatear hacia ella. Lo malo es que no es correspondido, el pobrecito, porque ella está harta de que el peque le exprese su amor con lametones, pellizcos y mordisquitos. La mayor, con 5 años, está obviamente celosa de su hermano, y ha empezado a comportarse de manera muy infantil para conseguir una parte de la atención que le dedicamos al peque. Le quita los juguetes, lloriquea como si tuviera dos años, monta numeritos absurdos por tonterías... Entiendo que es normal, pero no me puedo dividir. Hago lo que puedo para estar por los dos, pero no sempre se puede. El otro día incluso se me acercó mientras el peque mamaba y me dijo "Mami yo también quiero", y se pidió "el otro lado". Me quedé a cuadros, y luego le hice un vaso de leche con Nesquick.

Sueño:  Pocas siestas durante el día y muy cortas. De noche 9 o 10 horas, pero justo cuando empezaba a dormir del tirón, ha vuelto a despertarse de noche un montón de veces y luzco unas ojeras hasta los pies. A las 6 o 6'15, justo al amanecer, toca diana y a partir de ese momento nadie más puede dormir. Así que madrugamos todos de lunes a domingo. Zzzzzzzz...

Nada más de momento, es un niño sano y muy normalito, y aunque para cada madre su bebé es único, me parece inútil listar absolutamente todas las características del mío, porque sería repetirme. Esta información está por todas partes en Internet. Bien de peso, bien de talla, vacunas al día... Estamos pensando si ponerle el famoso - y carísimo - Prevenar, y además la vacuna de la tuberculosis, que aquí en Bulgaria se pone de manera habitual. Lo único es que deja una cicatriz en el brazo, pero a la mayor se la pusimos porque nos lo recomendó su pediatra.

¿Habéis puesto a vuestros hijos las vacunas de pago, que no están incluidas en la Seguridad Social?

jueves, 8 de agosto de 2013

Pelo de madre



Cada vez que voy a escribir un post estos días termino por no hacerlo, porque sea el tema que sea, cincuenta blogueras han escrito sobre eso antes, y muchas con un estilo de Pulitzer. ¡Mamás periodistas, lleváis ventaja! Así que me he decantado por un tema un poco frívolo y poco relevante, pero que en estos momentos me trae de cabeza (literalmente): pelo.

Siempre he llevado el pelo largo, excepto un par de veces en mi infancia y adolescencia que se me cruzaron los cables y me corté el pelo corto, corto, a lo chico (qué duchas más rápidas!).


 Ahora mi pelo me llega por la cintura, y debería estar encantada, ¿a que sí? Pues no! Porque ahora que mi hija tiene casi 5 años y ya no me tira del pelo, tengo un enanito de 7 meses que está descubriendo el mundo con sus manos y que se pasa el día encima mío. Sus mayores placeres, después de comer, cagar y regurgitarme leche con tropezones, son tirarme del pelo, de los pendientes, de la ropa... Se agarra como una mantis religiosa y no suelta ni loco, y hay que sujetarle la manita y abrirsela lentamente, y con cuidado liberar mi oreja (para que no arranque el pendiente desgarrándome el lóbulo), el pelo o lo que sea.

Así que hace meses que mi larga mata de pelo está apretujada constantemente en moños y trenzas. Ni una coleta puedo hacerme, porque se abre como un matorral y al ser tan larga el niño la pilla igual. Y casi cada día le acabo sacando pelos míos de sus manitas.


                                                Si al menos me saliera bien el moño con dónut... pero nada, no hay manera.

Esta semana he estado pensando... ¿vale la pena esto de "guardarme" el pelo para el futuro? Para poder volver a soltarlo en un año, o dos, o tres, cuando ya no corra peligro? Años de pelo aplastado y apretujado sobre sí mismo, ¿y para qué? Quizá sería más práctico hacerme un corte, sea el que sea, con suficiente pelo como para recogerlo cuando haga falta (limpieza, cocina, jugar con los niños...), pero que no sea la larga y poco práctica cortina de pelo que actualmente no puedo lucir. 

Necesito un corte práctico, un corte de mamá que se pasa el día con dos niños, jugando con ellos en el suelo y corriendo detrás de ellos por el pasillo; un corte que me permita recogerlo para hacer las tareas de la casa; un corte que necesite poco mantenimiento  porque no tengo tiempo para mí.

Hasta ahora me lo he cortado yo en casa siguiendo videotutoriales de Youtube. Hay una mallorquina que se da mucha maña con el pelo y en su canal enseña desde cómo repasarse el flequillo hasta cómo escalarse el pelo, pasando por todo tipo de peinados chulísimos.  Se llama Noemí  (ConTolStyle) y es un crack! (Y no me paga ni nada por mencionarla, lo prometo jeje).

  Noemí, ConTolStyle

Resumiendo, que me voy por las ramas... ¡Pelo! Si no puedo desenredarlo bien, ni pasarle la plancha, ni rizarlo, ni secarlo con secador, ni hacer peinados chulos, ni ná de ná... 

Mamás, ¿vosotras qué haríais? Ayudadme, que soy muy indecisa. ¿Largo, corto, a capas?
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