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martes, 28 de enero de 2014

Yogur búlgaro para hombres: Danone for Men

Danone lanzó hace unos meses en Bulgaria (el país del yogur por excelencia) una nueva gama de yogures para hombres. Sí, habéis leído bien, yogures para hombres. Hay tres productos en esta gama: crema con nueces o melocotón, airian (yogur líquido) y yogur normal.  



 Como veis en la foto, la estética es claramente masculina: diseño simple, color negro, forma ligeramente cuadrada. La idea es que ningún tío se avergüence de que le pillen con uno de estos en la mano.

¿Por qué sale un tenedor en la imagen publicitaria? Porque según estudios hechos por Danone, los hombres prefieren el yogur muy graso y espeso. Para que podáis comparar, un lácteo con 0'1% de materia grasa es desnatado, un 1'5% es semidesnatado y un 3% ya se considera entero.  Pues este yogur para hombres tiene un 5% de materia grasa! Es tan graso y espeso que incluso se puede consumir con tenedor.




Un pequeño detalle: el producto se llama Danone за MEN. Esto tiene dos interpretaciones: 

- Danone за Men = Danone para hombres (за es para en búlgaro, y men es hombres en inglés)
- Danone за Men = Danone para mí (за men es para mí en búlgaro).

Parece que Danone lo ha lanzado aquí en el país del yogur primero, antes de lanzarlo a otros mercados. Sólo lleva unos meses a la venta, todavía es pronto para ver si se vende bien en Bulgaria, pero en mi modesta opinión, Danone ha metido la pata. ¿Por qué? Pues porque en España ver un tío comiéndose un yogur en público sería raro, y en otros países seguro que también. Se asocia con algo femenino en general. 

Pero en Bulgaria... aquí se consume yogur a todas horas, hombres, mujeres y niños. No es raro ver un grupito de adolescentes en la calle merendando... no chocolatinas, no Coca-Colas, sino botes de yogur del tamaño típico, 400 gramos. Lo agitan, le hacen dos agujeritos en la tapa y se lo beben, tal cual. Yo aluciné la primera vez que lo vi. Aquí ningún hombre o chico se avergüenza de tomar yogur en público. 



Este es el aspecto habitual del yogur búlgaro. ¡Podéis imaginar cómo destaca la gama de Danone para Hombre, tan negra, entre los botes normales en un supermercado! (Si os interesa, aquí podéis leer mi entrada anterior sobre el yogur búlgaro).

¿Qué opináis de un yogur para hombres? ¿Lo compraríais para vuestros maridos/novios/hermanos? Y vosotros, hombres, ¿lo probaríais?

lunes, 27 de enero de 2014

La Navidad en Bulgaria

Ahora que ya queda atrás la Navidad, os cuento cómo se suele celebrar esta fiesta en Bulgaria. Aunque este año hemos pasado las navidades en España, antes de irnos celebramos la Navidad por adelantado con mis suegros, porque están solos, y ¿qué más da unos días antes o después, si  lo importante es estar en familia?



Aunque ya no son muy religiosos, en principio los búlgaros son cristianos ortodoxos y sus creencias no difieren mucho de las católicas (aunque no creen en el Papa, por ejemplo, y no comulgan). 


En Bulgaria la Navidad se celebra los días 25 y 26 de diciembre. Esto es porque en la época comunista estaban prohibidas las celebraciones religiosas, así que se sacaron de la manga otra fiesta que, oh casualidad, era justo al día siguiente. Cuando cayó el comunismo ya se habían acostumbrado a celebrar la Navidad el 26, y en muchas casas se celebran los dos días.

Así se celebra la Navidad en Bulgaria: 


jueves, 23 de enero de 2014

Preadolescencia

Hace un tiempo que tengo en casa una preadolescente de 5 años. Ya lo sé, ¡parece que cada vez empiezan antes! La verdad es que no es adolescencia, pero no sé si existe un término para la etapa que atraviesa mi hija, así que de momento lo llamo preadolescencia.

Todo empezó cuando nació el pequeño, hace un año. La mayor tenía 4 años y 4 meses, y aunque  no reaccionó ante la llegada de su hermanito con grandes dramas, empezó a hacer cosas raras. Lo que más me preocupó es que se arrancaba las uñas de cuajo. En plan tic nervioso, rompía la punta de una uña y arrancaba hasta el final, con lo cual a menudo le sangraban varios dedos. Intenté cortarle las uñas al máximo para que no hubiera nada que arrancar, pero la tía lo lograba y arrancaba la parte de la uña que está pegada! Os podéis imaginar qué manos lucía...

Obviamente era una reacción inconsciente al pequeño invasor. Lo pasé mal, porque me sentía impotente. La niña necesitaba que le hiciera caso como antes, cuando tenía todo mi tiempo para dedicarle, pero en ese momento yo iba todo el día con un bebé koala recién nacido en brazos, y la mayor parte del tiempo enchufado. Yo no tenía manos libres y cada vez que iba a contarle un cuento, el pequeño se cagaba hasta las cejas o lloraba sin parar.



Llegó el verano, y la niña se fue con mis suegros a la playa. Como su mundo gira en torno a ella, se pasaban el día abrazándola, contandole cuentos, jugando con ella, llevandola a bañarse... La mitad del tiempo nosotros estuvimos ahí con ellos, y la niña no quería estar conmigo porque siempre estaba con el bebé y ella prefería la compañía de su abuela. Lo acepté porque así recibía la atención que yo no podía darle.

Al volver a Sofía la cosa empeoró. Comenzó el colegio y entonces apareció la preadolescente que la ha poseído desde entonces. El colegio es nuevo, pero es un sitio agradable, va solamente 3 horas y media por la mañana, y varios niños iban con ella al antiguo colegio. No tuvo problemas de adaptación, pero en casa empezó aportarse muy mal...

Nos habla mal, usa un tono borde con nosotros que no sé de dónde ha aprendido. Diga lo que diga ella siempre responde con variantes del NO, que van desde el "no quiero" hasta "hazlo tú", pasando por "no me da la gana" y "es que estoy cansada". A menudo se niega en redondo a cenar, aunque haya su comida favorita, y se acaba yendo a dormir sin haber comido nada. Y no, no la mato de hambre, porque le ofrezco varias alternativas. Es un afán constante por llevar la contraria.

Aunque a veces juega con su hermanito, la mayor parte del tiempo le ignora y a menudo le empuja, le pega y le aparta cuando él se le acerca. El pobre adora a su hermana y constantemente orbita hacia ella, pero ella no soporta que le chupe las zapatillas ni que le dé besitos babosos, y se pone histérica cuando él toca sus juguetes. Le he intentado explicar con paciencia que debe mantener sus cosas fuera del alcance del peque, que él no diferencia entre los juguetes de cada uno, pero no hay manera. ¡Me ha llegado a exigir que lo devuelva!

Monta unos dramas de Oscar, grita y se lamenta como un alma en pena, se va a su habitación y cierra de un portazo, se queja consigo misma delante del espejo... Y además estos dramas nunca tienen un motivo concreto que tenga una solución específica. También se comporta como una niña pequeña, abandona sus muñecas y coge los juguetes de su hermano para jugar con ellos. Lo malo es que se los coge todos, y claro, el peque se queda sin, y venga a llorar.

Hay que matizar que no está así todo el tiempo, normalmente está bien, pero cuando le cogen berrinches duran un buen rato y no hay forma de razonar con ella. De vez en cuando llora tanto que acaba vomitando.

A veces si se pasa mucho la castigamos sin postre, o sin cuento antes de dormir, o la mandamos al rincón de pensar, pero nunca le hemos pegado y no vamos a empezar ahora.  Y los pequeños castigos empiezan a resbalarle, ya no hacen efecto. Siempre ha sido una niña encantadora y muy bien educada, y no me gusta nada este alien en que se ha convertido. ¡Quiero que vuelva mi niña!
  
Si hay en la sala alguna madre que haya pasado por esto, agradeceré consejos, ya no sé qué hacer. Cuando un miembro de la familia está de mal humor, se contagia a los demás, así que un berrinche de la niña nos deja a todos de malas un buen rato y esto no es bueno...

lunes, 20 de enero de 2014

Percentiles altos

Mi hija de 5 años está en el percentil 95 tanto de peso como de altura. Esto implica que usa ropa de talla 7-8 años. Una de sus abuelas se alarmó al ver la tabla, porque su adorada nieta se aparta mucho de la media. Por eso le expliqué cómo funciona esto de los percentiles, y me acordé cuando era una madre reciente y todo esto me sonaba a chino. A veces en los centros de salud nos alarman un poco sin querer, así que aquí explico este ejemplo personal, por si ayuda a desagobiar un poco a alguna mamá.
 

Los percentiles sirven simplemente para comparar a un niño con otros niños sanos de su misma edad. Como mi hija mayor está en el percentil 95 de peso, esto significa que comparada con otras 99 niñas de 5 años, 94 de ellas serían más delgadas, y que otras 5 serían más pesadas. Lo mismo con la altura.

Para poner otro ejemplo, os diré que la mejor amiga de mi hija en la guardería está en el percentil 20 de peso y en el 40 de talla. Simplemente es muy menudita y por lo tanto muy distinta de mi niña, pero ambas están sanas y creciendo a un ritmo normal.

Obviamente no somos todos iguales, así que un niño sano puede estar en cualquier punto de la tabla de percentiles. Lo importante es que ambos percentiles vayan a un ritmo parecido, es decir que sólo habría que consultar al pediatra si , por ejemplo, un niño tiene un percentil de talla muy bajo y el de peso muy alto, o viceversa. Incluso en ese caso no tiene por qué significar que algo vaya mal.

*********

¿Cómo me afecta a mí que la niña esté en unos percentiles tan altos? Pues en que le tengo que comprar ropa de talla 7-8 años. Aquí hay dos problemas:

--> Le viene bien de cuerpo pero siempre le sobra medio palmo de mangas/pernera.

--> la ropa de esta talla ya es de adolescente, con sus estampados y sus formas menos infantiles, y no me gusta ponerle a una niña de 5 años modelitos de adolescente. Que son bonitos, vale, pero ella aún está en edad de princesas Disney, Minnie Mouse y gatitos.

Ropa adecuada para una niña de 5 años
Ropa de adolescente
Esto es todo, simplemente quería explicar lo que a mí nadie me explicó cuando nació la niña. ¡Tanto tiempo agobiada para nada jaja! Ahora con el pequeño ya lo he aprendido y vivo más tranquila.

Si os interesa, en esta web podéis calcular los percentiles de niños y niñas hasta 5 años, simplemente introduciendo edad, sexo, peso y altura. 

¿Os preocupan los percentiles de vuestros hijos? ¿Os ha presionado alguna vez el pediatra si el peso o la talla no están en la media?

jueves, 16 de enero de 2014

¡Mi peque cumple 1 año!



Admito que aunque antes no me gustaban los niños, soy una de esas madres a quienes se le cae la baba con sus hijos, ¡y orgullosa de ello! Mi hijo pequeño cumplió un año hace un par de semanas, y como ha sido un año muy duro y lleno de retos tengo muchas ganas de celebrar que ya ha pasado para enfrentarme al segundo con más energías. Al menos como tengo una hija más mayor me hago una idea de lo que me espera, porque con ella cada etapa era una sorpresa...

Alimentación: Sigue comiendo de todo con buen apetito. Hacemos BLW un poco mixto, es decir en principio le doy la comida a trozos y él la coge y se la come solito, pero a veces también toma comida triturada. Por ejemplo, si exprimo naranjas para tomar todos zumo con la merienda, toda la pulpa que se queda en el exprimidor se la doy a cucharadas y le encanta. Lo que quiero decir es que no le hago purés porque no veo la necesidad, no por que tenga nada en contra. A mí me resulta muy cómodo que coma así, porque si hay que comer fuera, le meto unos macarrones y una mandarina en tuppers pequeños, y sea donde sea le siento encima mío y va cogiendo, sin necesidad de cucharas ni de comida espurreada por todas partes. A él le gusta y a mí me va bien, así que todos contentos.



He empezado darle un poco de leche de vaca, queso fresco y yogur, y no parece tener problemas.  Con el huevo entero igual: ahora ya puedo darle bizcocho casero sin preocuparme porque siempre hay huevo y lácteos. Sólo falta por introducir el pescado azul y los frutos secos, pero no hay prisa: come pescado blanco sin problemas, y no soy partidaria de dar cacahuetes a los bebés cuando hay tantas otras opciones.

También sigue con lactancia materna, y entre horas cada vez que el señor tiene sed me tira del jersey y ya nos entendemos :) Ahora lo hace mucho mejor que cuando era un bebé, y debe beber más que antes porque he perdido mucho peso últimamente, como comentaba en otro post. Se supone que a partir del primer año se llama lactancia prolongada; a mí no me gusta poner etiquetas pero es cierto que la gente se sorprende mucho de que "aún" le dé pecho.


Movilidad: Camina desde los 9 meses y medio, así que no hay mucha novedad, simplemente con la práctica se ha ido estabilizando y ya no parece un pingüino borracho. Corre que se las pela por todo el piso. Por casa lleva sólo calcetines con suela antideslizante (a veces zapatillas), y en la calle zapatos, aunque como hace tanto frío no suelo sacarle del cochecito o de la mochila.

Ha descubierto que caminando tiene acceso a toda la casa, así que en cuanto me despisto ya está en el ala opuesta del palacio toqueteando el papel del wc, los juguetes de su hermana, la pila de ropa limpia, la escoba, zapatos, papeles y todo lo que pille. Hemos quitado de su alcance todo lo que pueda ser un peligro y lo que se podría romper, pero hay que estar en alerta permanente. Unagui!

Dentición: Siete incisivos y de momento la cosa está en stand by...

Sociabilidad: Adora a su hermana y cuando ella se deja ya empiezan a jugar juntos. Se persiguen, se ríen, juegan con cualquier cosa, como una caja o una toalla. A él le encanta hacerle pedorretas en la barriga, y curiosamente ella se deja. Cuando se lleven mejor me plantearé que duerman en la misma habitación, pero habrá que abordar el tema con tacto para que la mayor no lo vea como una invasión de territorio.


 Sueño: Una siesta menos; ahora hace dos diarias. Por la noche se sigue despertando a menudo para zampar. Zzzzzz...

Habla: Su primera palabra no me la esperaba: SÍ. Pensaba que sería "mamá", pero creo que prefiere hacerme esperar y reírse a mi costa. En el avión rumbo a España los pasajeros debieron flipar, porque de vez en cuando se oía "¡Sííííí! ¡Sííííí! ¡Sííííí! ¡Síííííííííííí.......!". También ha empezado a decir pa-pa-pa-pa,  pero eso NO es Papá, eh? Nada de decir papá antes que mamá, eso se lo he dejado claro. No se atrevería! O si... :)

El pelo se lo he ido cortando yo hasta este otoño, cuando he empezado a tener problemas porque no para de moverse, y me da miedo acercarle unas tijeras mientras se me escurre como una anguila. Además, hace tanto frío que no le vendrá mal un poco de pelo extra jeje... En primavera me lo tendré que replantear, o ya le llegará para una coleta :)


 Por último, ya tengo las 12 fotos mensuales con las corbatas de números y las he editado con PicMonkey poniéndolas todas juntas. ¡Es una pasada! Se ve claramente cómo ha crecido, y cómo ha cambiado su aspecto en general. Los primeros meses era enclenque y feúcho (pobrecito), luego más rechoncho, y ahora se ha estilizado (a pesar de lo mucho que come se mueve sin parar) y tiene los rasgos más definidos. Y definitivamente ya no puedo decir que sea feo. Nunca será actor de cine, pero es normalito y cuando se ríe es hasta mono. Lo siento, sé que no suena muy bien pero no soy de las que piensa que sus hijos son los más guapos del mundo mundial. Son muy simpáticos, alegres, bien educados... pero no guapísimos jaja! 

miércoles, 15 de enero de 2014

Un e-mail especial... (parte 2)

Hace unos días compartí en el blog un correo electrónico que recibí, de alguien que se enamoró de Bulgaria cuando vino por primera vez hace 30 años, y que lleva todo este tiempo haciendo algo estupendo. Si tenéis curiosidad, podéis leer ese post AQUÍ. Hoy comparto con vosotros dos documentos que me ha cedido también Ahren, el protagonista de la historia. 

El primero es una carta que mandó él mismo a la prensa en 1997 y que fue publicada en varios periódicos:  



Según él mismo cuenta, "mi sorpresa vino a los pocos días al recibir una llamada y un fax del despacho del entonces rey Simeón, que igualmente te adjunto, junto a la carta personal de tan egregia autoridad. Es un documento que guardo celosamente entre mis más preciados recuerdos, pues, realezas aparte, destila una gran dosis de humanidad"

Esta es la carta que recibió de Simeón II: 


El borrón es cosa mía, no del rey Simeón, obviamente, para preservar la intimidad del destinatario.


Como puede que sepáis, Simeón de Bulgaria nunca ha reinado. Es el hijo del último rey que hubo en el país, Boris III, lo que le hacía heredero al trono búlgaro. Como era un niño pequeño a la muerte de su padre, Bulgaria fue gobernada por diversos regentes hasta la llegada del socialismo en 1946. Simeón ha vivido  en el exilio en España desde el año 51, cuando el gobierno de Franco le ofreció asilo político a él y a su familia. Está casado con una española, Margarita Gómez-Acebo, y tiene cinco hijos. Aquí hablo más en profundidad sobre él y su familia.   
 

Симеон Борисов Сакскобургготски o Simeón de Sajonia-Coburgo-Gotha

En 2001 volvió a Bulgaria con el cargo de Primer Ministro, siendo "el único caso en la Historia en que un rey destronado recupera el poder político bajo formas republicanas". Como curiosidades, nunca ha abdicado formalmente y está lejanamente emparentado con la familia real española. 


******************

A raíz de la primera parte de esta historia, muchos me habéis preguntado por Iván y María, o me habéis sugerido que les busque y vea cómo están. Ya que habéis llegado hasta aquí y habéis seguido la historia de Ahren, me parece justo contaros que hablé con María por teléfono y supe que Iván ha fallecido recientemente, D.E.P. Poco después quedé con ella para poder contar a Ahren cómo está.

De todos modos, se trata de una viuda reciente y de edad avanzada, así que hablar más de esto en el blog me da la sensación de estar explotando la historia, no me parece bien. Esto no es prensa amarilla; espero hacer lo correcto, y espero que lo entendáis. Si os deja más tranquilos, Ahren y su mujer están dispuestos a seguir ayudandola. Ojalá los cientos de miles de pensionistas búlgaros que viven en la miseria tuvieran un Ahren en su vida.

Como comenté hace tiempo, la pensión mínima en Bulgaria, la más habitual, es de 80 euros al mes, y una viuda sólo tiene derecho al 26% de la pensión de su marido. Por eso muchos pensionistas y viudas viven rozando la miseria.

Es una pena que tanta gente viva con tan poco, y parte el corazón verles en cada esquina intentando encontrar algo aprovechable en los contenedores, pero alegra el corazón saber que hay gente buena y generosa dispuesta a ayudar a los que tienen menos... 

lunes, 13 de enero de 2014

Un e-mail especial... (parte 1)

 Me gustaría compartir con vosotros una historia muy especial que ha llegado a mi correo electrónico. La he leído muchas veces y la verdad es que me ha conmovido. Es tan bonita que le he pedido permiso a su autor publicarla, para que otras personas puedan leerla también. Leedla despacio y después me contáis qué os parece:

"Somos una pareja madura (50 y tantos...) que en 1984 tuvimos la oportunidad de visitar la URSS, pero, como era obligatorio en aquella época, a través de uno de sus países satélite, en este caso Bulgaria. Por tal motivo pasamos unos días en Sofía antes de entrar en la URSS ( y otro par a la vuelta), con una guía local de nombre María y residente en la capital. Nos pareció una persona estupenda, educada, sensible, amable y muy culta. Además tuvimos la suerte de que durante todo el periplo por la URSS (unas dos semanas: Moscú, Leningrado y Kiev, que entonces era soviética) María nos acompañó al grupo (unos 30) todo el tiempo a modo de intérprete (en la URSS teníamos además guías locales).

Nosotros hicimos un pequeño grupo de "gentes del Sur" (7 personas de Jaén, Murcia, Málaga, Madrid... que todavía nos vemos de vez en cuando), de forma que María pasó todo el viaje compartiendo dormitorio con nuestra nueva amiga de Madrid y vivencias con nuestro pequeño grupo, y de ahí... surgió la típica amistad de una carta por Navidad y poco más... hasta que cuando cayó el Telón de Acero y Bulgaria se vio sola ante el mundo, con la mayor prudencia y delicadeza le preguntamos si "necesitaban algo", aceptando al final que le mandáramos alguna medicina.

Poco a poco la amistad se transformó en confianza plana, de tal forma que cada dos o tres meses salía un paquete postal (el máximo que permite Correos: 20 kg) con medicinas, comida, bombillas, ropa, pilas, etc... y algún billete enmascarado dentro. Allá por 1991 pudimos volver a Sofia aprovechando un viaje en grupo en furgoneta hasta Estambul. Pasamos una noche en su casa y le dejamos la casi totalidad de comida que llevábamos en la furgoneta. Miles de lágrimas y abrazos.

Durante todos estos años hemos seguido manteniendo este "correo" trimestral, si bien hace unos cinco o seis años dejamos de mandar paquetes pues el coste del envío superaba el contenido (más de 60 euros en tasas postales), por lo que ahora mandamos una carta con un billete de 50 euros en su interior. Sabemos que no es mucho, pero nos suena que puede ser la mitad de su pensión mensual. Hace tres años o así le enviamos un reproductor de DVD (no fue fácil encontrar las conexiones para su antiguo TV), y ahora con cada carta le remitimos DVDs y CDs con música clásica, óperas, música "de siempre" y algunas fotos nuestras (Iván, el marido de María, fue violinista en la Sinfónica de Sofía). María nos envía, cuando puede y a pesar de nuestras quejas de que no gaste dinero en ello, algún regalo (especialmente los mismos frasquitos de esencia de rosas que tu sorteaste hace poco, ¡excelente idea la tuya!), y algún preciosísimo icono.

Nuestros amigos, que no han tenido hijos, ya son octogenarios, y Iván está muy mal. Es posible que al escribir estas líneas ya haya fallecido (esperemos que no sea así). María ha encontrado una forma de llamar de vez en cuando gastando poco (creo que tiene una tarjeta para usar desde su teléfono fijo por muy pocas levas). Ellos viven en la capital, en una casa propia en el llamado Barrio de los Periodistas. María habla (y todavía escribe) perfectamente español, además de ruso, francés y griego.

¿Por qué te escribo todo esto? Pues no lo sé, pero al leer tus líneas me he sentido más cerca de mis amigos búlgaros. Perdona toda esta perorata pues sé que no tienes demasiado tiempo. En cualquier caso, gracias por leerme y que este año 2014 os depare, a ti y a tu familia, todo lo que deseas. Permiteme un fuerte aplauso por tu labor en el blog y por dar a conocer la realidad de un país hermosísimo a sólo tres horas de España".

     

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Qué, ¿cómo se os queda el cuerpo después de leer esta carta? Increíble, ¿verdad? Mi marido leyó también el e-mail y se conmovió. Me contó que cuando era niño, su madre tocaba el violín en una orquesta y viajaban por varios países. Una familia que la alojó cuando estaba de gira por Alemania les estuvo mandando varios paquetes con comida y cosas que no se podían conseguir en Bulgaria en esa época de necesidad, algo parecido a lo que cuenta el autor del e-mail. Recordemos que por entonces Bulgaria estaba en transición después del Comunismo, y la vida era muy difícil.

Desde aquí agradezco a Ahren (me ha pedido que le llame así por privacidad) que haya compartido conmigo su historia y que me haya permitido compartirla también en el blog. También les agradezco, a él y a su mujer, su buen corazón, porque lo que llevan haciendo treinta años va más allá de una ayuda puntual. Si más personas actuaran así el mundo sería diferente, estoy segura.

Ahren ha tenido el detalle de enviarme además documentación muy interesante entre la que figura una carta que recibió del rey Simeón, pero para no hacer un post demasiado largo, lo podéis leer en la segunda parte.

¿Qué os ha parecido la historia de Ahren, y lo que lleva 30 años haciendo por sus amigos búlgaros?




lunes, 6 de enero de 2014

Lactancia y pérdida de peso

Ahora que mi hijo pequeño ha cumplido un año, me ha pasado algo que me ha dejado preocupada unos días. Como voy de bólido con dos niños y no tengo tiempo para mirarme al espejo, no me había dado cuenta de que estaba perdiendo mucho peso, hasta que realmente vi que todos los pantalones se me caían. Entre el embarazo y el posparto, hacía más de un año y medio que estaba acostumbrada a que la ropa no me viniera bien, así que no le había prestado atención a las señales. El otro día se me ocurrió pesarme y me quedé de piedra: 6 kg menos que mi peso habitual de antes del embarazo. Yo nunca pierdo peso de manera natural y no hago ninguna dieta, de modo que me preocupé.

Acudí a mi timeline de Twitter, que está lleno de otras madres, y varias me contaron que les había pasado algo parecido debido a la lactancia materna. Y entonces entendí qué pasa: mi hijo, que pensaba que ya se estaba destetando solito, los últimos dos meses mama mucho más, y estas navidades ya directamente rechazaba los biberones (hacemos lactancia mixta) y únicamente acepta pecho. Pensando que sería cosa de un par de días, para que no se deshidratara le dejé mamar todo lo que quería, día y noche, y si calculamos que un niño a su edad toma más o menos medio litro de líquido al día, considerando que casi todo lo saca de mí... Pues mi cuerpo debe estar quemando calorías a lo bestia para hacer frente a semejante demanda láctea.



Una vez entendido el por qué, ya he dejado de preocuparme. Según la experiencia de otras madres, en cuanto deje la lactancia volverán mis curvitas habituales, así que sólo me he comprado un pantalón. Entretanto voy a disfrutar de mi esporádica talla 40, que no había tenido en mi vida, y seguiré comiendo como siempre, sano y variado, pero sin privarme de mis raciones de supervivencia maternales de chocolate.

                                                
No cuento esto porque crea que mi caso es especial, sino al contrario, porque tal vez haya otras mamás por Internet a quienes les pasa lo mismo, y si leen que es normal igual se les quita el agobio como a mí. :)

¿Habéis perdido peso durante la lactancia? 
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