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lunes, 28 de noviembre de 2016

Asenova Krepost: la espectacular fortaleza de Asén

En el corazón de los montes Ródope, a apenas 3 km. de la ciudad de Asenovgrad (provincia de Plovdiv) se encuentra Asenova Krepost, la fortaleza medieval de Asén. El día que fuimos a ver el monasterio de Bachkovo aprovechamos para pasar también por ahí, ya que la fortaleza está a escasos 10 km del monasterio.

La fortaleza de Asén, Asenova Krepost, Bulgaria


La fortaleza, situada en la cima de un estrecho pico rocoso, fue construida en el siglo IX, y se erigió en ese lugar probablemente por su posición estratégica en un paso montañoso que unía la antigua Tracia con Grecia.


¿Por qué se llama "de Asén"?

El nombre original era fortaleza de Petrich. Pero en 1202 fue asediada por los cruzados durante más de un año, y sufrió graves daños. En 1231 el zar Iván Asén II, que gobernaba Bulgaria durante la época del Segundo Imperio Búlgaro, la reconstruyó, y desde entonces lleva su nombre.

La fortaleza ha estado en manos de los tracios, los romanos, los bizantinos, los otomanos y los búlgaros. Actualmente sólo quedan los cimientos, pero la iglesia de Santa María de Petrich sigue en pie. Todos los objetos que se han encontrado se encuentran expuestos en el Museo de Historia de Asenovgrad.

Hay que subir por una estrecha escalera de piedra para llegar a la iglesia, que está en un punto algo más bajo que la fortaleza.


Santa María de Petrich:


Iglesia Sta. María de Petrich, Asenova Krepost, Bulgaria

Esta iglesia data del siglo XIII y cuenta con dos plantas y una torre. En la planta inferior se encuentra la iglesia en sí, y en la superior cuando fui había una gran pantalla y muchas sillas, así que imagino que se proyectan películas o se dan conferencias.
 
La iglesia conserva restos de frescos medievales pero, por decirlo de alguna forma, están hechos unos zorros. Necesitan una restauración a fondo, aunque tal vez ya no hay más que se pueda hacer. He leído que en 1991 fueron restaurados, pero como se ve en la imagen, queda poca cosa.

Iglesia Sta. María de Petrich


Lo más curioso es que actualmente está en funcionamiento como iglesia ortodoxa.


La fortaleza de Asén:

Si seguimos subiendo escalones llegamos a la fortaleza. Sólo quedan los cimentos, así que cuesta un poco imaginar cómo debía ser cuando estaba entera. Supuestamente había varios edificios residenciales y una torre fortificada.  

Hay que estar en forma para trepar esas escaleras, aviso. Y cogerse de la barandilla, que los escalones no son nada regulares. Como he dicho apenas quedan los cimientos, pero como es un pico, hay muchos niveles y es fascinante verlos desde la cima.



Asenovgrad desde la fortaleza de Asén, Bulgaria
La ciudad de Asenovgrad vista desde la Fortaleza de Asén

Arriba de todo la bandera de Bulgaria ondea con orgullo. Siempre me da rabia que en las fotos familiares falte el que hace la foto, así que me acerqué a una familia búlgara que estaba recuperando el aliento tras la subida, y les propuse hacerles una foto familiar, y luego ellos a nosotros. ¡Todos felices! 


La iglesia desde lo alto de la fortaleza Asenova Krepost
La iglesia desde las ruinas de la fortaleza


Las vistas desde la cima son espectaculares, sobre todo la iglesia, que al quedar muchos metros más abajo se ve a vista de pájaro (o de dron). Se pueden hacer fotos geniales de la iglesia, de la montaña e incluso de Asenovgrad (que significa, literalmente, "ciudad de Asén").

Cerca de la fortaleza, en el bosque, hay varias capillas ortodoxas: San Anastasio, San Nicolás, San Dimitar y San Elías. Típicas de la época, bonitas y pequeñas, aunque cuando estuve yo estaban todas cerradas.



Capilla ortodoxa, fortaleza de Asén



Datos prácticos:

Se puede subir en coche hasta la fortaleza, eso sí, aparcar está complicado. Hay que buscar un hueco al lado de la carretera, y hablamos de una estrecha carretera de montaña.


La entrada es casi simbólica, cuesta solamente 3 BGN (1'50 €) para los adultos y 2 BGN (1€) para los niños. 


¿Se puede ir con niños? Por supuesto, realmente la subida es poco trecho. Eso sí, hay que darles la mano para asegurarnos de que no tropiecen o se caigan, porque aunque hay barandillas, no deja de ser un acantilado. En mi opinión, menores de cuatro o cinco años mejor no. 
    
Actualmente la Fortaleza de Asén es Monumento Nacional de la Cultura y en 1973 fue declarada Monumento Arquitectónico de importancia nacional.


Si alguna vez estáis cerca de Plovdiv, recomiendo un pequeño desvío para ver tanto la Fortaleza de Asén como el Monasterio de Bachkovo, ¡vale la pena!
 

lunes, 21 de noviembre de 2016

Navidad expatriada ¡y concurso navideño!

Los expatriados siempre vivimos las fiestas navideñas con más intensidad que el resto de la gente. Una de dos, o vamos a la patria a pasar las fiestas, algo que esperamos con mucha ilusión, o nos quedamos en el país de adopción con la pequeña amargura de que nos faltan familiares y amigos.


Navidad Expatriada Mamá en Bulgaria


Un año más, voy a pasar las Navidades como expatriada en Bulgaria. Esta vez no me supone un gran problema, porque estuve en España hace poco (se casaba uno de mis hermanos). Además, cuando fui descubrí con gran alegría que ya se vendían dulces navideños, y me pude traer turrones, polvorones etc... ¡Ya estoy satisfecha!  porque ¿qué es la Navidad sin turrones para un español?

Realmente creo que aunque unos se adapten mejor que otros, todo expatriado pasa por varias etapas en su proceso de adaptación. Yo he pasado por estas:

1. La emoción: 


¡Me iba a mudar a otro país! ¡Menuda aventura! En esa época, 2008, aún no había empezado el éxodo masivo de jóvenes al extranjero, y mudarse a otro país era algo bastante nuevo. Tiene gracia, porque ahora mismo 4 de los 6 hermanos que somos vivimos fuera de España. 

Emoción Alegría Inside Out


2. La angustia: 


Ay Dios mío, ¿qué hago yo en Bulgaria?, me decía. ¡Bulgaria! No Francia, Italia o Inglaterra. ¡Bulgaria! Si yo no sé búlgaro! Si esto está muy lejos de mi casa! No conozco a nadie! Socorro! En mi caso además, me mudé con un bebé de 3 meses y  se me juntaron el postparto y una mudanza internacional. Demasiado para el cuerpo.

Angustia Miedo Inside Out


3. El rechazo: 


Esta etapa me avergüenza bastante, igual que la 4, pero por lo que tengo entendido es habitual entre los expatriados. Me pasé mucho tiempo (mucho) encerrada en casa, no quería salir, no quería comer comida local, me negaba a hacer turismo para conocer mi nueva ciudad y me molestaba si me hablaban en búlgaro porque no entendía nada.

Rechazo Asco Inside Out


4. La autocompasión: 


Pobre de mí, soy una víctima, la vida me ha tratado mal, no me merezco esto. 

Autocompasión Tristeza Inside Out


5. La añoranza: 


Todo lo de España me parecía mejor. En Barcelona el clima es mejor que aquí, me decía. No hace tantísimo frío. Hay jamón. Bla, bla, bla. Uno acaba idealizando su patria como si fuera la Tierra Prometida.

6. El despertar: 


De repente un día me di cuenta de que esa espiral de añoranza y autocompasión no servía de nada. Era ridículo. Empecé a estudiar búlgaro y a aprender todo lo posible sobre mi nuevo país. Empecé a socializar y a conocer gente. Me di cuenta de que hay poca información sobre Bulgaria en español, y abrí un blog. 

Estudiar búlgaro libro diccionario
Con estos dos amigos aprendí búlgaro


7. La adaptación: 

Sin duda la mejor etapa, porque es el resultado de mucho esfuerzo, y empezar a ver resultados produce una gran satisfacción. Sobre todo saber el idioma ayuda muchísimo a sentirte más incluida. Eso sí, la adaptación no es un día, ni un mes. Es la etapa más larga de todas. Hay que ser constante y trabajar en ello cada día.     

El problema es que este proceso no termina al llegar al punto 7. Muchas etapas se repiten, como el ajo. Crees que estás bien, feliz y adaptada, y de repente por lo que sea ¡zas! vuelves a la autocompasión o a la añoranza, o incluso al rechazo. Creo que es normal, somos humanos, pero hay que ser fuerte y luchar, porque un poquito de autocompasión no hace daño, pero mucha te amarga el expatrio. ¿Y quién quiere vivir angustiado?



Hay que encontrar un término medio, es normal echar de menos nuestro país, nuestra familia y nuestros amigos. Pero también hay que saber disfrutar de la vida.




Concurso: ¡Vuelve a casa por Navidad!


Si también vais a pasar las Navidades lejos de la familia, por el motivo que sea, sabed que ¡aún tenéis una oportunidad de ir a casa por Navidad! La conocida empresa de delicias navideñas El Almendro ha puesto en marcha un año más su concurso  "Vuelve a casa por Navidad"


El premio es un pedazo de regalo para un expatriado: nada menos que 10 afortunados podrán ganar un billete de avión de ida y vuelta a casa ¡desde cualquier parte del mundo!

Vuelve a casa por Navidad El Almendro


¿Cómo participar? Facilísimo, sólo hay que entrar en la web del concurso (he puesto el link más arriba) y seguir estos pasos:


1.  Rellenar un pequeño cuestionario con datos básicos del participante, el viajero y el viaje.  

2. Subir un vídeo cortito contando la historia más emotiva que se os ocurra. 

3. Conseguir un mínimo de 30 votos para poder pasar a la selección final. Esta parte no es complicada, basta con pedir un click a familiares y amigos.


Plazo: tenéis hasta el 8 de diciembre para subir el vídeo

¿Vais a volver a casa por Navidad? :)


martes, 15 de noviembre de 2016

Qué es la liutenitsa búlgara y cómo hacerla casera

La liutenitsa o lutenitsa es un producto muy típico búlgaro. Se trata de una pasta a base de pimiento, tomate y berenjena, que se utiliza para untar en el pan, normalmente acompañada de sírene (queso blanco). 

El nombre "liutenitsa" viene de "liuto" (picante), aunque realmente muy picante no es: tiene un sabor intenso a pimiento asado, su ingrediente principal.

Pan con liutenitsa  Bulgaria


Es una forma estupenda de que los niños coman hortalizas. En los colegios de mis hijos, por ejemplo, a menudo les dan a media mañana una rebanada de pan untada con liutenitsa.  

lunes, 7 de noviembre de 2016

Turismo en Sofía: mi experiencia con el Free Sofia Tour

A menudo me escribe gente al e-mail del blog preguntandome, entre otras cosas, qué se puede ver en Sofía. Yo casi siempre les recomiendo el Free Sofia Tour, una iniciativa de la organización sin ánimo de lucro "365", que también existe en otras ciudades búlgaras. Este tour recorre durante dos horas el centro de Sofía, y como su nombre indica, es gratuito.

Pero este verano me planteé, ¿cómo puedo recomendar algo que yo no he probado? Así que por fin hace poco conseguí una mañana libre de obligaciones y me fui a hacer el tour como una turista más.


Free Sofia Tour
Nuestra foto de grupo. En búlgaro para las fotos no se dice "Luiiiis", se dice "Zeleeee", que significa "col". ;)


El Free Sofia Tour se hace dos veces al día, 365 días al año, llueva o truene. Empieza en el Palacio de Justicia y el sistema es sencillo: sólo hay que presentarse, hay un guía esperando con un cartel identificativo, y cuando reúnen suficiente gente, empieza el tour. Cuando fui yo eramos unas 25 personas.


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