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lunes, 29 de diciembre de 2014

Ser ama de casa en Bulgaria

En España, a menudo la gente se sorprende de que yo no tenga trabajo. Obviamente me refiero a un trabajo  remunerado, porque lo que es trabajo, me sale por las orejas desde antes del amanecer hasta pasada medianoche, con guardias nocturnas moviditas y sin vacaciones. Vamos, que soy ama de casa y madre a tiempo completo. Esto en Bulgaria es bastante normal, pero en España no tanto.

En Bulgaria la baja maternal es de dos años. El primer año se cobra un 80% del sueldo, pero como está exento de impuestos la cifra es más o menos la misma que antes de coger la baja. El segundo año se cobra una parte del sueldo (40-50 %), y a partir de ahí la madre tiene derecho a cogerse un tercer año de excedencia, es decir conservando el puesto pero sin sueldo. Hay que matizar que esto no es ningún chollo, aunque lo parezca, porque en Bulgaria los sueldos son muy bajos.

ama de casa en Bulgaria
A todas las madres nos faltan manos


Aclaro que yo no he tenido la ocasión de disfrutar de esta baja maternal tan larga, porque para cogerte la baja primero necesitas tener un trabajo, y yo llegué a Bulgaria hace 6 años con un bebé recién nacido y sin haber trabajado antes en este país. Pero como en España la baja es tan escuchimizada, tan penosa, tan liliputiense, y las madres españolas se ven obligadas a volver al trabajo a los 4 meses de dar a luz, pues cada vez que viajo a la patria la gente me pregunta por mi vida laboral y no dan crédito cuando digo que no tengo. Algunos me miran con desprecio y otros con pena, pero a poca gente le parece una situación ideal.

Además de una baja maternal larga, otro motivo por el que muchas madres búlgaras se quedan con sus hijos los dos primeros años es que el precio de las guarderías privadas es altísimo (unas 600 - 800 levas, más del doble del sueldo mínimo), y para las públicas apenas hay plazas. 

En mi caso, la decisión de quedarme en casa fue muy meditada porque había que sopesar muchos factores. Por un lado el económico: si trabajar fuera de casa supone que tengo que coger mi sueldo íntegro y darselo a otros para que cuiden de mis hijos, no sale muy a cuenta. Por otro lado, el familiar: los niños sólo son niños una vez, y estar en casa me permite pasar mucho tiempo con ellos. 

Puedo llevar y recoger a la mayor del colegio a pesar de ese horario tan raro que hacen los parvularios búlgaros, intentar hacerles comida casera medianamente decente... También he podido dedicar muchísimas horas en los últimos dos años a enseñarle a mi hija a leer y escribir en casa, cosa que no ha sido nada fácil de hacer por mi cuenta pero lo hemos conseguido.

Un problema obvio de quedarme en casa es que el agujero en mi currículum se va haciendo cada año mayor y está alcanzando proporciones mastodónticas. Cuando me reincorpore al mercado laboral lo voy a tener complicado, porque además del handicap que me supone el idioma, estaré compitiendo con cientos de jóvenes búlgaras con más experiencia que yo. Cuando llegué a este país ya lo vi claro, y aunque estoy decidida a emplear unos años en criar a mis hijos, esto no quiere decir que no pueda hacer nada más. 


Universidad Kliment Ohridski de Sofía
Universidad Kliment Ohridski de Sofía, la mayor institución educativa de Bulgaria


Aunque mi CV se quede bastante pelado de experiencia profesional, esto no me impide seguir acumulando conocimientos, así que me puse las pilas para seguir aprendiendo. Puede que no tenga el nivel (ni el dinero) como para hacer un máster en dirección de empresas tipo Global MBA, pero sí me he sacado un título de International House para poder enseñar español a extranjeros, he estado estudiando búlgaro durante tres años en la Universidad de Sofía a razón de 15-20 horas semanales, he intentado aprender algo de cocina (ya no quemo macarrones) y he hecho algunos cursos de los pocos que he encontrado que permiten hacerlo todo online. Ah, y he abierto un blog y he conocido un montón de gente en Internet.

Con esto quiero decir que aquellas de nosotras que decidimos quedarnos en casa una temporada para criar a nuestros hijos también podemos hacer otras actividades y seguir aprendiendo cosas interesantes. Se puede salir de casa de vez en cuando, ver otros adultos, hacer cursos, buscar ratos a solas para estudiar, obtener la satisfacción de ir alcanzando objetivos por pequeños que sean.

Resumiendo, que me enrollo como una persiana, por ahora no tengo un trabajo fuera de casa pero me da igual lo que piense la gente y me resbalan las críticas, esto es una decisión personal y estoy satisfecha con ella.

Y vosotr@s, ¿trabajáis fuera de casa, dentro, o ambas cosas a la vez? ¿Cómo os apañáis para llegar a todo? ¿Os satisface la opción que habéis elegido?


lunes, 22 de diciembre de 2014

Tradición búlgara de Año Nuevo: el Survakane

En época navideña cada país tiene sus tradiciones, y hoy os cuento una de las que más bonitas de Bulgaria: el Survakane. 

Survachkas navideñas Bulgaria


Unos días antes de las vacaciones de Navidad, los niños búlgaros llevan al colegio una rama de cornejo y decoraciones variadas. En nuestro caso nos pidieron que fueramos también las madres para ayudar a nuestros vástagos; esto se llama sedianka (algo así como "sentada") y en principio es sólo para mujeres. Como muchas madres estaban trabajando, fueron muchas abuelas en su lugar.  


¿Cómo se hace la survachka?

Para hacer la survachka, la rama decorada, primero hay que doblar cada ramita sobre sí misma y atarla con lana, convirtiendo así un arma sacaojos mortal en una inofensiva con las ramitas en forma de semicírculo.

Sedianka para hacer survachkas búlgaras



Una vez creada la base, hay que decorarla con lo que quiera cada niño. Normalmente se usa lana (especialmente blanca y roja, como en las martenitsas), ristras de palomitas, frutas secas, gominolas, incluso pimientos, a los que los búlgaros son muy aficionados.

Ese día nos llevó un par de horas en un ambiente bastante caótico, con muchos niños, muchas mujeres, materiales rodando por todas partes... 

Hacer algo así con niños de seis años implica que las cosas no quedan perfectas ni de lejos, pero las búlgaras dejan que sean los niños los que decoren la survachka, y las madres simplemente les van pasando materiales, sujetandoles la rama, o haciendo las tareas potencialmente peligrosas como pasar las palomitas o la fruta por la aguja. 

Yo no tenía ni pajolera idea de nada porque era mi primera vez,, pero me fui fijando en lo que hacían las demás, y aunque tiene su técnica realmente no es muy complicado.  El resultado fue  increíblemente colorido y llamativo: 

survachkas búlgaras

survachkas búlgaras



¿Para qué se usan las survachkas?


Es una tradición muy interesante. Las ramas se meten en un jarrón para decorar la casa, y en la mañana de Año Nuevo los niños las sujetan por la base y golpean (suavemente) a los adultos en la espalda, mientras recitan un pequeño poema. Al terminar, se les da un pequeño aguinaldo.

Hay muchas variantes de ese poema, este es el que recita mi hija mayor: 

Сурва, сурва, весела нова година!
В сърцата ни винаги Вяра и Любов да има!
Да е здрава и честита, да е мирна, плодовита!
Да сме все тъй весели, щастливи,
а дните ни да са благочестиви!
ЗА МНОГО ГОДИНИ!


A mi la survachka me recordó mucho la primera vez a la palma de Semana Santa. La palma también es una rama doblada, aunque de manera mucho más complicada, y lleva como decoraciones pequeños adornos o gominolas. 

Y el acto de usar la survachka para conseguir aguinaldo se parece a la costumbre española de pedir aguinaldo en Nochebuena, aunque al menos en mi casa, para obtenerlo teníamos que recitar poemas o cantar villancicos.

 
Parecidos razonables



Pues esto es básicamente la tradición navideña del survakane, una de las tradición búlgaras más bonitas. :)¿HAbéis visto alguna vez algo parecido?

jueves, 18 de diciembre de 2014

Nitari y el Miedo: Cómo mi hija dejó de tener miedo por la noche

El año pasado, cuando mi hija mayor cumplió los cinco años, tuvimos un pequeño problema nocturno. De repente y sin previo aviso, empezó a tener miedo de cosas a las que antes no le daba importancia

Pero sobre todo le daba miedo irse a dormir y quedarse a oscuras. Se sentía insegura, empezaba a imaginar cosas, lloraba y nos llamaba. Y teniendo en casa un bebé de meses, cada noche era un circo. Yo me pasaba las noches haciendo viajes por el pasillo para alimentar a uno, calmar a la otra.. 

¿Cómo ayudar a mi hija a no tener miedo? Buscando en Internet di con una colección de cuentos: El Mundo de Nitari. El primero de ellos se llamaba Nitari y el Miedo, y  decidí probar. Al estar en formato electrónico simplemente lo imprimí en casa y se lo empecé a leer a la niña cada noche antes de ir a dormir.

La protagonista del cuento es una niña de 7 años llamada Nitari. Su problema es que le dan miedo cosas que no son amenazas reales, como gigantes, tarántulas, tigres.. y no se puede dormir. Nitari narra en primera persona cómo su padre la ayuda a superar sus miedos, y revela el secreto que le permite dejar de tener miedo y dormir tranquila. 
 


Nitari y el Miedo
Texto: Jose Ángel Fulgencio. Imagen: Ane Arzelus


Un año después ya no le leo el cuento a mi hija.. ¡ella me lo lee a mi! Despacio, eso sí, porque hace poco que sabe leer, pero ella está muy orgullosa de poder leer sola. Hace unas semanas me preguntó si había más cuentos de Nitari, volví a buscar en Google y vi que los autores han sacado tres libros más: Nitari y la Muerte, Nitari y la Derrota, y Nitari y las Nuevas Familias

Además, están en proceso que crear algunos más que hablarán del racismo, la violencia, el perdón, la amistad... Sólo echo de menos alguno en el que los papás de Nitari le expliquen cómo se hacen los niños, aunque creo que habrá uno  llamado "Nitari y la nueva hermana" que por el título puede que ya lo incluya.

Pronto estarán en papel, pero mientras tanto se pueden conseguir en formato electrónico por sólo 3 euros cada uno. Yo mandé un e-mail a los autores  (elmundodenitari@gmail.com) y al día siguiente ya tenía en mi correo los tres libros nuevos! 

Viviendo fuera de España, poder comprar libros por e-mail es el colmo de la comodidad, y además así no hay gastos de envío. Ese mismo día nos imprimimos Nitari y la Muerte, que me vino muy bien para hablar con mi hija este tema tan delicado. Ayer leímos Nitari y la Derrota, y sólo nos falta por estrenar Nitari y las Nuevas Familias



El Mundo de Nitari


Sí, mi hija dejó de tener miedo por la noche. Ahora duerme como un tronco y  el problema lo tengo para despertarla por la mañana. No diré que Nitari y el Miedo sea un cuento mágico; imagino que ir durmiendo cada vez mejor es parte del desarrollo  normal de cualquier niño, pero desde luego el cuento nos vino muy bien en un momento crucial y me ayudó a hacerle entender por qué no hay que tener miedo al acostarse.

¿Tienen miedo vuestros hijos a la hora de ir a dormir? ¿Cómo intentáis solucionarlo?  

lunes, 15 de diciembre de 2014

Los niños y el uso de las nuevas tecnologías

Una de las cosas que más me sorprende de la infancia actual en comparación con la que tuve yo es el uso de nuevas tecnologías. Yo no toqué un ordenador hasta los 15 años, y no tuve acceso a Internet hasta los 18, cuando empecé la universidad.  En casa no había Internet, sólo en la facultad, con lo que para hacer trabajos y leer información en la red, me quedaba en la sala de Informática y tan feliz.

Tampoco tuve teléfono móvil hasta los 18, ni apenas veía la televisión. Como soy la mayor de muchos hermanos, la tele estaba muy restringida, sólo veíamos una película después de comer los fines de semana, y por supuesto era grabada, sin anuncios. Había apenas un puñado de canales y nosotros no podíamos tocar el mando a distancia, sólo mi padre. Hasta para usar el teléfono fijo había que pedir permiso, decir a quién y por qué íbamos a llamar, y prometer ser breves porque costaba una pasta.

Lo sorprendente no es que no lo tuviera, sino que no lo necesitaba. No necesitaba ordenador, no necesitaba Internet; eso para mi era parte de mis estudios, no de mi tiempo de ocio. En casa ya tenía libros y no echaba de menos nada con botones.





Ahora miro a mi hija... A sus 6 años tiene a su disposición tele con más de 80 canales, 7 de ellos infantiles; es cierto que tiene que pedir permiso para ver la tele y sólo le ponemos dibujos animados aptos para su edad, pero cambia ella sola de canal, maneja el mando mejor que yo, y pasa pegada a la caja tonta mucho más tiempo del que pasaba yo a su edad.

Sabe usar el móvil de su padre y el mío para jugar a juegos que yo ni sabía que tengo instalados, y  sobre todo desde que sabe leer se mueve a una velocidad pasmosa por los menús. Leer también le permite usar con fluidez el ordenador: lo enciende, abre el navegador, teclea en Google lo que quiere o busca en Favoritos, se pone vídeos en YouTube... 

Que no se alarme nadie que todo esto lo hace de manera controlada. Siempre hay un adulto con ella y solamente accede a juegos o vídeos infantiles. Tampoco pasa nunca mucho rato seguido pegada a una pantalla.
 



 No quiero demonizar las nuevas tecnologías ni el uso que hacen los niños de ellas. Nos guste o no, esas tecnologías son una parte importante de la sociedad actual, y me parece importante que los niños estén familiarizados con ellas y que aprendan a utilizarlas; lo van a necesitar. La cuestión es, en mi opinión, saber dónde poner los límites. Hay que encontrar un punto medio en el que nuestros hijos puedan sacar provecho de la tecnología pero que tampoco sean demasiado dependientes de ella, es decir que si los padres decimos "no más tele por hoy" no haya un drama en casa. Que sean capaces de jugar a juegos de toda la vida, a leer cuentos de papel, dibujar sin un tablet o escribir sin teclear

¿Qué opináis del uso que hacen los niños de hoy de las nuevas tecnologías? ¿Os parece útil, excesivo, educativo? 


jueves, 11 de diciembre de 2014

Series diversas para gustos variados

El mayor hobby que tenemos en común mi marido y yo es ver series. En los diez años que llevamos casados hemos visto infinidad de series de todo tipo, y eso que a veces nos cuesta ponernos de acuerdo porque nuestros gustos no siempre coinciden.  Podría clasificar las series que vemos en tres categorías:

1. La series que podemos ver juntos sin que ninguno de los dos quiera sacarse los ojos con una cuchara. 

Algunas las disfrutamos mucho los dos, otras... bueno, a veces hay cada carnicería en Juego de Tronos que se me revuelve el estómago mientras mi marido come palomitas alegremente, y otras él se aburre como una ostra mientras yo me lo paso bomba viendo a mi adorado Chris O'Donnell salvar Estados Unidos de amenazas nucleares sin despeinarse.

 La primera de todas fue Friends (y después nunca nada ha sido igual). Luego todas las de CSI, que teniendo en cuenta que hay Las Vegas, Nueva York y Miami y que hay más de 200 episodios de cada una, suman un buen montón de horas de tele. Después Sin Rastro, Breaking Bad, Modern Family, los zombis de Walking Dead, Juego de Tronos... Y me dejo las que hemos dejado a medias por infumables.  

Otras muy entretenidas que hemos visto son Lost, House y Anatomia de Grey, aunque el final de Lost es para pegarle a los guionistas, la verdad...





2. Las series que vemos por la noche. Ahora que tenemos hijos, y siendo el pequeño de alta demanda, a las 9 de la noche ya estamos molidos. Yo ya soy incapaz de reunir la concentración necesaria para ver una película entera, así que de nuevo tiramos de series. Preferentemente, series cortas y cómicas, y dos de las que nos vienen mejor ahora mismo son The Big Bang Theory y Cómo Conocí a Vuestra Madre. Los capítulos duran 20 minutos, son entretenidas, y como siempre son los mismos personajes no hace falta tener el cerebro funcionando al 100%. No hace falta decir que a menudo alguno de los dos se acaba quedando frito en el sofá antes de que termine el capítulo de turno.



De todos modos a veces ver series puede dar ideas de bombero a según quien, como por ejemplo una vez que vimos con pocos días de diferencia un episodio de Big Bang en el que juegan a paintball, y otro de Cómo Conocí a Vuestra Madre en el que Barney juega a laser tag. A mi marido le parecieron juegos de equipo supermegaguays, y estuve semanas oyendole hablar del tema, más o menos como otra vez que se le metió entre ceja y ceja que necesitaba una moto acuática para ser feliz. Eso lo solventamos con un videojuego de motos acuáticas y reinó la paz :)   





3. Por último, están las series que mi marido no se tragaría ni muerto, así que las veo yo sola cuando tengo tiempo (casi nunca). Crónicas Vampíricas, su spin-off The Originals, Pequeñas Mentirosas, True Blood... 



Sí, vale, me gustan las de vampiros, ¿se nota? En mi defensa, siempre me leo primero los libros. Empecé con Anne Rice hace muchos años y desde entonces me trago todo lo que pillo sobre vampiros (menos Crepúsculo, con eso no puedo). Como curiosidad, ya conté hace unos meses que la protagonista de Crónicas Vampíricas es búlgara, ¿lo recordáis? 
 
¿Qué series veis cuando tenéis tiempo? ¿Hay alguna que no haya mencionado que os gustaría recomendar?

lunes, 8 de diciembre de 2014

¿Quién trae los regalos de Navidad en Navidad en Bulgaria? Las ideas de Diado Koleda

Este año pasaremos la Navidad en Bulgaria. Vamos alternando país y familia para estas fechas tan señaladas, y teniendo en cuenta que mis suegros no tienen a nadie más, seguro que agradecen no estar solos esta vez.

En Bulgaria no hay Reyes Magos, los regalos los trae Diado Koleda (abuelo Navidad). Ya os conté el año pasado en otro post que los búlgaros le cambiaron el nombre a Santa Claus para disimular rastros de religión en la época comunista. Y como la Navidad es dos semanas antes que Reyes, esto significa que tengo menos tiempo para pensar y comprar los regalos de todos.  Porque en esta casa, yo soy Diado Koleda...

Para los niños es fácil comprar regalos: la mayor piensa semanas antes lo que le gustaría y ha hecho ya la carta a Diado Koleda, y el pequeño como aún no se entera, recibirá algún regalito para que esté entretenido, pero no me gusta comprarle muchas cosas a la vez, porque luego lo ignora todo y se pone a jugar con la caja. Si le compro varias cosas se las doy de una en una a lo largo de varias semanas. Había pensado en empaquetarle algunas cositas pequeñas, como las ceras triangulares de Staedtler que nos regalaron el mes pasado en el taller de Fimo. Al tener esa forma creo que serán muy fáciles de usar para un niño pequeño y difíciles de romper, y aunque no creo que pueda hacer grandes obras de arte a su edad, creo que le vendrán genial como iniciación en el dibujo. 

Ceras triangulares de Staedtler


La mayor tiene una fijación con My Little Pony, así que le buscaré alguna cosita de ponis. Ella quiere en concreto las Chicas de Ecuestria, que son una versión humana de los ponis, pero a mi me parecen como las Monster High,no sé, a mi me parecen mucho más monos los ponis normales, ¿qué opináis?


Equestria Girls


Peluches de My Little Pony

 
Por supuesto también ha caído víctima de la Frozen-manía,  y ha pedido la muñeca de Elsa, la muñeca de Anna y el disfraz de Elsa (el de Anna ya lo tiene). No sé si le compraré tanta cosa, pero algo caerá seguro. Vale, lo confieso, ¡a mi también me gusta Frozen! No tanto para comprarme nada para mi, pero no puedo negar que me encanta ver una mini Anna de 6 años pululando por la casa con su capita.




Le he comprado un reloj para que empiece a practicar las horas y los minutos, y mis suegros van a regalarle un patinete, y creo que con todo esto ya está más que servida. Hemos elegido uno bastante unisex para que en un futuro lo pueda usar el pequeño, y lo que haremos será decorarlo con pegatinas de princesas o algo así, para que esté a su gusto mientras sea ella quien lo use.


A menudo es complicado encontrar regalos adecuados, pero el que me supone mayor problema es mi marido. ¿Qué le regalo a mi marido? Mi presupuesto es limitado, y lo que más le gusta a mi búlgaro son principalmente objetos con cables y botones que cuestan un ojo de la cara, y que a menudo llevan una i minúscula delante del nombre.

Buscando por Google he encontrado algo que me ha gustado mucho, o más bien que creo que a él le gustará. Es muy pequeño, entra en mi presupuesto y se puede comprar por Internet. Se trata de  un artilugio llamado The Tile App, una pieza pequeña que sirve para localizar objetos. Funciona en dispositivos Apple iOS con bluetooth 4.0, y es compatible con iPhone 4S y sucesivos, iPads y iPods. Simplemente se pega o se cuelga a las llaves o a lo que sea que no quieres perder. El teléfono (o el dispositivo al que se haya asociado) puede localizarlo en cualquier momento a través de una señal bluetooth en un area de 30 metros. Cuando te vas acercando al objeto perdido suena una musiquita para avisar. Se pueden registrar hasta 8 Tiles diferentes en la aplicación.  



 Por lo que he leído vale 25 dólares, que son unos 20 euros. De momento no he encontrado nada más que pueda servir como regalo para mi marido. Esto es pequeño (unos centímetros), se puede pedir por Internet, y encaja en los gustos de mi marido por las manzanas de Steve Jobs. ¿Qué más puedo pedir? Como no le guste lo mato!

(Que conste que Tile no me patrocina, y que la información que doy sobre The Tile App es la que dan en su página web. Cuando lo probemos ya podré contar con más detalle qué tal va).

¿Ya tenéis pensados los regalos para vuestra familia? ¿A quién os resulta más difícil hacer regalos? ¿Conseguís ajustaros al presupuesto?

lunes, 1 de diciembre de 2014

Lego de mayores

Una de las (pocas) ventajas que tiene ir tan esporádicamente a España (una vez al año más o menos), es que cuando llegamos a casa de mis padres suele esperarnos una gran montaña de cartas, paquetes, regalos... ¡Es como si fuera Navidad! A lo largo del año mi familia nos va guardando todo lo que llega para nosotros, y si por ejemplo van a comer a casa de familiares o amigos y éstos tienen algún regalito para los niños, mis padres lo aceptan en nuestro nombre y lo añaden a la montaña. También suele haber cosas que compramos por Internet, premios de sorteos cuando ganamos alguno... Un poco de todo!

Uno de los regalos que había esta vez era una caja de Lego para la mayor. Ya teníamos Lego en casa, pero hasta ahora siempre ha sido de la gama Lego Duplo, que está indicada para niños pequeños (hasta 4-5 años). Las piezas son grandes y manejables, sin aristas ni partes pequeñas, y en 6 años de uso continuado están intactas, no se ha roto ni un solo ladrillito y eso que mis hijos los han pisado, aplastado, tirado a lo bestia... 

De Lego Duplo tenemos los Animales de Granja, regalo de una tía de mi marido, y el set Juega con los Números, de la madrina de la niña. Los animales de granja tienen muy pocas piezas, lo han usado mis hijos desde muy bebés, y el segundo lo utilicé en su momento para enseñarle a la mayor los números del 1 al 10:





Esta vez el regalo para mi hija mayor no era Lego Duplo, sino Lego "de mayores", es decir, el normal que todos conocemos. Las piezas son más pequeñas y la cosa ya sube de nivel, así que con la excusa de ayudar a la niña porque ella sola no podía, estuve montandoselo yo jiji! Este set en concreto es el llamado "Tras el mal policía" de Lego: The Movie. Encontré en la web de Lego un vídeo corto en el que se puede ver la escena del policía que persigue a ese chico que se cae de la vía del tren.

 

 Me hizo mucha ilusión el regalo porque pasar del Lego Duplo al de mayores es un gran avance para mi, y además no es Lego de niñas, ese con las piezas de color rosa. A mi hija le encantaría, lo sé, pero los  juguetes buenos prefiero que sean unisex y que en unos años pueda jugar con ellos el pequeño.

Cuando empezamos a montar el set, nos dimos cuenta de que las piezas encajan a la perfección con el Lego de cuando era pequeña! Deben usar los mismos moldes para hacer las piezas en la actualidad, porque si no no me explico que sean igualitas que las de hace 25 años. 

¡A medio montaje del set! Lo que más le ha gustado a la niña son los cocodrilos :)

El puente ferroviario tiene un delicado mecanismo que permite que se derrumbe para simular la escena de la película, y además hay un montón de piezas de tamaño realmente muy chiquitín. Después de jugar años con el Lego Duplo, hay que ir con cuidado al pasar al Lego pequeño porque la diferencia de tamaño se nota mucho. De momento mi hija no ha perdido ninguna pieza; eso sí, sólo juega con este set cuando el pequeño no anda cerca.. Ya se ha tragado varios objetos pequeños y no quiero tentar la suerte.

Personalmente, me encanta que mis hijos jueguen con juguetes que yo tenía de pequeña, los típicos que además de bonitos y de buena calidad, duran varias generaciones en perfecto estado.

¿Habéis visto la peli de Lego? ¿Conserváis aún piezas de Lego de vuestra infancia?
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