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martes, 29 de diciembre de 2015

Navidad expatriada y regalos viajeros

Un año más la Navidad ha venido y ha pasado. Como teníamos previsto pasamos la Nochebuena a la búlgara con los suegros, y luego en Navidad hicimos una comida todos juntos en casa. Al ser pocos con un pollo grande hubo suficiente, y además es práctico porque mientras se hace solito en el horno se puede ir sirviendo el primer plato, o preparar la bandeja de los turrones.

Pollo asado
 

Diado Koleda, el Papá Noel búlgaro, también pasó por casa dejando un buen cargamento de regalos para todos. La mayor está muy contenta con todo lo que le ha traído, y el pequeño, como era de esperar, ignora sus regalos y se pasa horas jugando con cajas vacías, papel de envolver rasgado y envoltorios variados.  

Pero una de las pegas de vivir expatriada es que aunque se puede mantener el contacto con familia y amigos gracias a Skype y Whatsapp, el intercambio de regalos con ellos se reduce drásticamente. A menudo yo misma les disuado de mandarme paquetes, porque ya sé que los gastos de envío pueden superar el valor del contenido, y no vale la pena.

De todos modos, para las veces que sí se manda algo, es útil usar primero un buscador de envíos para comparar precios. Uno muy fácil de usar es Packlink: sólo hay que introducir el peso y las dimensiones aproximadas del paquete, y las ciudades de origen y de destino. Si hago una simulación, por ejemplo pongo un paquete de 2 kg, de 30x20x20 cm, de Barcelona a Sofía, me salen precios desde 24 hasta 69 euros, según la empresa de mensajería. ¡Anda que no hay diferencia! 

Buscador de envíos online


Obviamente los envíos más económicos tardan más días, pero si no hay prisa, yo preferiría ahorrarme 46 euros, sin duda. 

Este año, una vez más, he tenido la inmensa suerte de recibir varios paquetes, a pesar de vivir lejos. Algunos contenían regalos navideños, otros comida, otros ambas cosas. Y confieso que valoro mucho más la comida española ahora que la como con menos frecuencia.

Siempre digo que si vives en otro país lo mejor que puedes hacer es adaptarte, y hacer y comer lo mismo que los nativos (esta palabra siempre me hace pensar en indios descalzos jiji). A mi me gusta la comida búlgara, pero de vez en cuando es un gran placer para mí poder hincarle el diente a comida patria. 

Gracias a algunas almas caritativas he reunido un pequeño botín de turrones y hasta un enorme jamón. Polvorones no hay, porque ya avisé que tendrían muchas posibilidades de llegar hechos migas.

Estas cosas se valoran mucho más si no puedes comprarlas cuando quieres.

Esto es lo que ha sobrevivido a la Navidad; había más, pero la carne es débil, y nos miraban diciendo comednos. ¿Qué podíamos hacer? Como veis se trata de un mix de marcas, pero no le hacemos ascos a ninguna. Los de Suchard y Antiu Xixona son muy conocidos, y los de Carrefour y Mercadona son de marca blanca pero están igual de ricos.

Este jamón llegó justo en Navidad, ¡más oportuno imposible!

Gracias a los que os habéis tomado la molestia de mandarme postales y algún paquetito para hacerle más llevadera la morriña navideña a esta expatriada. :)

¿Cómo habéis pasado la Navidad? ¿Tenéis algún plan especial para Fin de Año y Año Nuevo?    
  

lunes, 21 de diciembre de 2015

Una Navidad búlgara: manteniendo las tradiciones

Durante la última década he pasado varias navidades en Bulgaria. La Navidad es una fiesta religiosa, y como los búlgaros son cristianos ortodoxos su forma de celebrar la Navidad se parece bastante a una Navidad a la española, pero hay algunas diferencias interesantes.

navidad bulgaria niños survachka
Niños búlgaros con trajes típicos y survachkas.


Budni Vecher, la Nochebuena:


Mientras que en España la tónica general es ponernos ciegos los dos días zampando más y mejor comida que los días normales, en Bulgaria la Nochebuena se caracteriza por la sencillez del menú.  

Se dispone sobre la mesa un número impar de platos (7, 9 u 11), ninguno de los cuales puede contener nada de carne, pescado, ni derivados animales como huevos o lácteos. Esto simboliza la sencillez con la que vivió Jesús. 

Cena de Nochebuena en Bulgaria  Budni Vecher
No es muy Pinterest pero es real. Se ven los 11 platos todos a la vez en la mesa (el pan no cuenta).
 
Platos típicos de Nochebuena son, por ejemplo, sarmí (unos paquetitos de hojas de parra rellenos de arroz), pimientos rellenos (también de arroz), verduras, repollo, bobche (judías) con tomate, ensaladas variadas, champiñones, pasta, nueces y otros frutos secos, fruta y baklavá. Aunque no haya carne nadie pasa hambre. 

La tradición dicta que cada comensal debe probar un poco de cada plato para tener buena suerte. Y además, el pan de Nochebuena es un pan especial, la pitka, que precisamente está relleno de kasmeti, "suertes", unos papelitos con una frase que aventura cómo te irá durante el siguiente año.

pan búlgaro pitka


Para que a cada uno le toque una "suerte", al hacer el pan se hacen muchas bolas de masa y se mete un papelito envuelto en papel de plata dentro de cada bola. Luego se juntan las bolas para formar el pan, y  así además es muy fácil de partir con las manos.

Cada miembro de la familia debe abrir una nuez, y el estado en el que esté por dentro determina si el año siguiente será bueno para cada uno. Las nueces están presentes en numerosas tradiciones búlgaras.

nueces Bulgaria
 

Otro detalle curioso: la mesa de Nochebuena no se recoge hasta la mañana siguiente, por si durante la noche vienen los espíritus de los ancestros familiares.

Además, en Nochebuena los koledari van por las casas cantando canciones navideñas. Suelen ser niños vestidos con trajes tradicionales, tipo pastorcito, y a cambio se les da algo de comida, ofrendas navideñas como galletas o dulces. Llevan unos bastones largos con unos panes llamados kravai en la punta. 

koledari bulgaria navidad kravai
Koledari con el traje típico y sus bastones con kravai en la punta.
  
En Nochebuena también es tradicional que los niños hagan survachkas, unas ramas de cornejo decoradas que se usarán en Año Nuevo para sacar el aguinaldo a los adultos. Si os interesa saber más, el año pasado escribí sobre esta bonita tradición búlgara; podéis leerlo aquí  


Kóleda, la Navidad búlgara: 


La Navidad se celebra en Bulgaria el día 25, igual que en España. Pero como curiosidad, aún hay quienes la celebran otra vez el día 26. Parece ser que esto viene de la época comunista, cuando estaban prohibidas las celebraciones religiosas. Los búlgaros se inventaron una fiesta que casualmente era al día siguiente de la prohibida Navidad y así sorteaban la censura. Al caer el comunismo, algunas personas conservaron la costumbre.

Durante la noche del 24 al 25 viene Diado Koleda a dejar los regalos. Su nombre significa, literalmente, "Abuelo Navidad", pero es el San Nicolás o Santa Claus de toda la vida (Klaus = Niklaus = Nicolás).  Durante la época comunista los búlgaros lo llamaban como los rusos: Diado Mraz, Abuelo Escarcha.

La mañana de Navidad, pues, se abren los regalos, que suelen aparecer bajo el árbol. En casa dejamos leche y galletas para Diado Koleda la víspera, y a mi hija mayor la deleita ver por la mañana que sólo quedan las migas. Bendita inocencia (y qué ricas las galletas, ejem). 

Navidad de Bulgaria Diado Koleda


La comida navideña es lujosa y abundante, y ya se pueden incluir productos animales. Suele tener como base la carne de cerdo, pero cada familia hace lo que quiere. Como en todas partes, lo principal es reunir a los seres queridos para darse un banquete. 

Este año, igual que las otras veces que nos hemos quedado en Bulgaria, iremos a casa de los suegros en Nochebuena y la Navidad la celebraremos en casa. Y como siempre, intentaré mezclar cocina búlgara y española. ¡A ver cómo sale! Lo llamaré "cocina fusión", que queda muy glamouroso. XD

Y aunque paso mucho frío en invierno, una ventaja de pasar las navidades aquí es que suele haber nieve. ¿Tendremos este año otra blanca Navidad?

Feliz navidad


¿Cómo soléis celebrar las fiestas navideñas? ¿Tenéis alguna tradición bonita?

lunes, 14 de diciembre de 2015

Los 5 mejores parques de Sofía

Una de las cosas que más me gusta de vivir en Sofía es la cantidad de parques que hay, y lo grandes y bonitos que son. Los hay como bosques, otros son más como jardines, unos cuidados y otros más  asalvajados. He aquí los cinco mejores, desde los simplemente agradables a los absolutamente fantásticos, según mi opinión:

Mapa de parques de Sofía, Bulgaria
Aquí se puede ver la cantidad de parques que hay en Sofía y el gran tamaño de algunos.

1. Yudzhen Park, el parque del Sur

Lo incluyo en la lista porque he estado varias veces y me ha gustado mucho, es enorme y bien cuidado, aunque me cae lejos de casa y hace tiempo que no voy. Hay un gran lago, varias zonas de columpios y está muy bien mantenido todo el año. Ideal para ir con amigos o en familia.  

Yudzhen Park, Sofía Bulgaria
© Plamen Agov


2. Doktorska Gradina, El Jardín de los Médicos:

Es un parque pequeño, situado justo detrás de la Biblioteca Nacional Santos Cirilo y Metodio y la Universidad Kliment Ohridski. Se llama así por el monumento central erigido en honor a los médicos que fallecieron durante la guerra ruso-turca (1877). Esta guerra entre el Imperio Otomano y una coalición de países balcánicos liberó Bulgaria después de cinco siglos de dominio turco.


Doktorska Gradina, El Jardín de los Médicos, Sofía, Bulgaria
En los bloques del monumento hay tallados los nombres de 531 médicos y enfermeras.

Pasé tres años cruzandolo a diario para ir a clases de búlgaro, y mi recuerdo más vívido es del segundo año de vivir en Bulgaria. Salí de clase un día, en pleno invierno, y además de estar oscuro como la boca del lobo había caído una nevada tan copiosa que no se distinguían siquiera los caminos. Solamente conseguí atravesar el parque tomando como referencia los árboles, pero lo pasé mal porque la visibilidad era casi nula.

Doktorska Gradina, El Jardín de los Médicos, Sofía

En la Doktorska Gradina también hay restos de hallazgos arqueológicos de la época romana, otomana y medieval. Siempre me he preguntado por qué no están en un museo, pero alguna razón habrá. El parque ha sido reformado este año y ha quedado aún mejor que antes.


3. Zaimov Park:

Este parque lleva el nombre del general Vladimir Zaimov. Está ubicado cerca del centro de la ciudad, y es la primera zona pública de Sofía en tener wifi gratis (aunque a mi nunca me funciona bien).

Zaimov Park, Sofía, Bulgaria


Hay dos fuentes muy bonitas, mesas de ping pong de libre uso, parterres preciosos de flores y varias zonas de columpios para niños muy pequeños y para más mayorcitos. Este parque está muy bien cuidado, constantemente hay cuadrillas de jardineros sembrando flores, cortando el césped o podando árboles.

Alrededor del parque hay restaurantes, teatros, tiendas, colegios... Es una zona que me gusta mucho para ir en familia, y mi hija mayor se ha pelado las rodillas ahí infinidad de veces (y lo que le queda al pequeño). 


4. Voenna Akademia, o Academia Militar.

Este parque forma parte de los terrenos de la Academia Militar de Sofía, pero hace 4 años abrió al público y es uno de mis favoritos. Se trata del parque más tranquilo de todos, con diferencia, tal vez por estar rodeado de la verja de la Academia y porque sólo hay un acceso, la puerta principal. También están prohibidos los perros y las bebidas de todo tipo, lo cual reduce no sólo el ruido sino la basura y las cacas de perro. 

Parque de la Academia Militar, Sofía, Bulgaria


La mitad del parque hace pendiente, y arriba hay una bonita glorieta y un pequeño anfiteatro donde se organizan actuaciones en verano. Como la puerta de acceso es la misma que la de la Academia Militar, hay un horario de uso, fuera del cual está prohibida la entrada.  

Parque de la Academia Militar, Sofía, Bulgaria

Un pequeño bosque en medio de la ciudad, casi vacío de gente, ruido y basura. ¡Increíble!

5. Borisovata Gradina, o Parque de la Libertad.

Es el parque más grande y el más antiguo de Sofía. Fue creado en 1884 por el zar Borís III (padre de Simeón II). De hecho, Borisovata Gradina significa "el jardín de Borís". Durante el régimen comunista (1944-1989) se le cambió el nombre a Parque de la Libertad. Ahora se le conoce por los dos, aunque el oficial es el original, Borisovata Gradina.

Borisovata Gradina, o Parque de la Libertad, Sofía, Bulgaria
Borisovata Gradina en los años 30

Las más de 900 hectáreas del parque albergan el estadio Vasil Levski, un campo de fútbol, una cancha de tenis, una hípica, un precioso estanque de nenúfares, varias áreas infantiles con columpios y un gran lago donde se puede ir en barca en verano y patinar sobre hielo en invierno. Realmente, ¡es enorme!

Lago de Borisovata Gradina, o Parque de la Libertad, Sofía, Bulgaria


Lo que más me gusta de este parque es su zona boscosa. Los caminos principales están asfaltados pero hay pequeños senderos alucinantes por los que perderse, y a medida que te vas alejando de las vías principales te vas sintiendo más como Caperucita en medio del bosque. Y eso, en medio de una capital europea, para mí es un lujo.

Borisovata Gradina, o Parque de la Libertad, Sofía
Imagen: Wikipedia
 Aquí puedes venir a pasar el día y no querrás irte. Este parque es simplemente precioso en cualquier estación del año, y combina zonas ajardinadas y con columpios con grandes extensiones de bosque.

Otoño, Borisovata Gradina, o Parque de la Libertad, Sofía, Bulgaria


Los parques de Sofía suelen ser grandes pero a la vez tranquilos y familiares. Excepto en la Academia Militar, en el que está prohibida la venta ambulante, en los demás siempre hay puestos de maíz (me encanta la costumbre búlgara de ir royendo una mazorca mientras paseas), o ancianas vendiendo guevretsi (unas rosquillas de pan que gustan mucho a los niños. Vale, y a mí). También hay artistas o estudiantes de Arte dibujando, músicos tocando, amigos charlando, niños jugando.

El único punto negativo de los parques diría que son las cacas de perro, porque aunque muchos dueños las recogen, otros no, y hay que ir con mil ojos para no llevarte un regalito en el zapato. Pero esto es en Bulgaria y en todo el mundo.

Invierno en Borisovata Gradina, o Parque de la Libertad, Sofía, Bulgaria

Y en invierno... En invierno cambian por completo de aspecto, se convierten en paisajes navideños preciosos, con lo que nieva por aquí parecen pasteles cubiertos de glaseado. Y aunque cuesta quitarse los guantes para hacer fotos y avanzar es penoso, es un regalo para la vista.

Hay más parques en Sofía, pero estos son mis favoritos. ¿Cuál os gusta más? 

lunes, 7 de diciembre de 2015

¿En qué se parece un búlgaro a un español?

Esto que suena como el principio de un chiste malo es una pregunta que me hacen muchos españoles cuando se enteran de que vivo en Bulgaria.  Y también me lo preguntan los búlgaros cuando descubren que soy española. 

Mi situación de expatriada a largo plazo me permite haberme formado ya una opinión al respecto, así que aquí os cuento cuáles son, a mi juicio, las principales semejanzas y diferencias entre búlgaros y españoles, tanto de físico como de personalidad.

Cómo son los búlgaros, Bulgaria

(Disclaimer: como siempre que hablo de los búlgaros y de Bulgaria, hablo en general y desde mi punto de vista subjetivo, según mi experiencia personal en este país. Siempre hay excepciones, y obviamente no conozco a todos los búlgaros de Bulgaria).

1. Físico.

Físicamente, los búlgaros se parecen bastante a los españoles, con algunas salvedades...

Aunque los ojos azules son minoría, abundan mucho más que en España, donde apenas se ven. También hay búlgaros de ojos verdes y conozco incuso a una chica que los tiene casi amarillos, un color muy curioso.  En general hay mucha variedad de iris por aquí, es fascinante. 

Predomina el pelo castaño, y los búlgaros no tienen  unas facciones tan marcadas como los rusos, así que en general, a simple vista los búlgaros se parecen bastante a los españoles. Imagino que esto es bueno para los cientos de miles de búlgaros que viven en España, a la hora de integrarse, porque además aprenden español a una velocidad pasmosa. Y yo también paso desapercibida aquí (antes de abrir la boca).

Nina Dobrev, la protagonista de Crónicas Vampíricas, es una búlgara típica.


De cuerpo serrano también son por el estilo. Hay búlgaros altos y bajos, delgados y corpulentos, guapos y feos, como en todas partes.

Además, los búlgaros tienen una resistencia al frío realmente impresionante. Y más les vale, con el frío que hace por aquí en invierno. Recuerdo un año que llegamos a -20ºC y a mi me aterrorizaba salir de casa, me pasaba el tiempo hecha un ovillo bajo varias mantas, y si tenía que salir a la calle parecía una pelota humana de tantas capas que llevaba. Y los búlgaros con abrigo y bufanda, y felices como perdices. ¡Me muero de envidia!

Como en España no hace tanto frío, sería difícil comprobar si los españoles tienen tanto aguante a las bajas temperaturas, pero me atrevo a asegurar que no.

Tolerancia al alcohol: alta. No son como los rusos, cuya fama les precede en este aspecto. Los búlgaros saben beber. Por un lado, beber alcohol en Bulgaria es un acto social, los búlgaros beben en grupo, con amigos o familia, y para ellos es sinónimo de pasar un buen rato en buena compañía. 

Por otro lado, saben parar. No veréis a un búlgaro beber si tiene que conducir, o pasarse de cantidad. Normalmente se bebe y se come a la vez, aquí es típico tomarse el rakía (bebida alcoholica búlgara de alta graduación) con la ensalada, por lo tanto el alcohol afecta menos que si bebieran a palo seco. 

Tolerancia búlgara al alcohol
Imagen original de Nationalstereotype.com

Una excepción obvia son los adolescentes, que en la edad del pavo son iguales en todas partes. Sin comentarios.   


2. Personalidad:

Los búlgaros tienen una personalidad muy marcada. Nada de medias tintas con ellos. Son testarudos y cuando se empeñan en conseguir algo siguen hasta el final. 

Son competitivos y muy trabajadores. Pueden tener varios trabajos a la vez porque los sueldos son muy bajos aquí.

Sobre todo los jóvenes gastan mucho dinero en aparentar. No creo que lo hagan por egocentrismo, simplemente es lo que hacen todos. Aunque como he dicho sus sueldos suelen ser muy bajos, antes que ahorrar prefieren comprarse ropa de marca, aparatos electrónicos caros, un coche guay... Más que por ellos mismos, para que lo vean los demás. Por lo que veo, esto se va pasando con la edad porque a partir de los 40 se hace menos.  

Bulgaria levas euros moneda
En Bulgaria la moneda es el lev (1 lev = 0'50 E), pero ahora mismo no tengo un fajo en la mano para poder hacer una foto.


Son pesimistas. Ya sé que esto es un cliché pero en general creo que se cumple. No les puedo culpar, Bulgaria es un país que las ha pasado canutas durante décadas y ahora apenas empieza a levantar cabeza.

Son muy leales con sus amigos. No es fácil llegar a conquistarles, pero si consigues su amistad están ahí para ti a las duras y a las maduras. Eso sí, si les fallas no volverán a confiar en ti. 

Son muy acogedores con los extranjeros. Valoran muchísimo que alguien se tome la molestia de aprender su idioma, y por eso son pacientes con los que lo intentamos, nos corrigen los errores con amabilidad y nos explican lo que haga falta. En esto los españoles tenemos un aprobado pelado, por desgracia.

Son generosos. Si invitas a un búlgaro a cenar, por ejemplo con ocasión de un cumpleaños, trae regalo para el cumpleañero, flores o bombones a la anfitriona, y un detallito a los niños de la casa. Y como ya dije cuando contaba lo que más me gusta de Bulgaria, a un invitado le ofrecen lo mejor, aunque no se lo puedan permitir. No conozco a todos los españoles de España, pero creo que en esto los búlgaros nos ganan de nuevo.  

Tienen fama de machistas, pero yo creo que esto está cambiando, por ejemplo los maridos hacen su parte en casa y no parece que le estén haciendo un favor a su mujer. El hombre búlgaro se va modernizando, aunque eso sí, como en todas partes, las mujeres siguen cobrando menos que ellos y están peor valoradas en el trabajo.

Familia
Familia desconocida, procedente de un banco de imágenes, que ha accedido a ilustrar este post. Gracias, majos.

La familia es lo más importante para ellos y la ponen como prioridad por encima de todo lo demás. Eso sí, igual que los españoles, la forman muy tarde, porque primero se centran en los estudios y el trabajo, y entonces ya se casan. O no, porque también se lleva mucho vivir en pareja. La economía por los suelos impide a muchos celebrar la boda.

Son gritones como los españoles. ¡En esto nos parecemos mucho! Aunque creo que me he casado con el único búlgaro no gritón y nos ponemos de los nervios el uno al otro.

Son muy, muy patrióticos. Adoran su país y sus tradiciones, aunque vivan fuera. Celebran sus fiestas nacionales con pasión, y a los niños les enseñan desde pequeños todo lo que hay que saber sobre su país. Ya conté que mi hija, que acaba de empezar Primaria, tiene una asignatura llamada Roden Krai (algo así como Cultura Nacional), dedicada precisamente a la cultura y las tradiciones búlgaras. En esto los españoles tenemos mucho que aprender de los búlgaros.

Así son los búlgaros (y así se lo hemos contado, como diría Matías Prats). ¿Creéis que se parecen mucho a los españoles, o no demasiado?

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