Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

martes, 29 de diciembre de 2015

Navidad expatriada y regalos viajeros

Un año más la Navidad ha venido y ha pasado. Como teníamos previsto pasamos la Nochebuena a la búlgara con los suegros, y luego en Navidad hicimos una comida todos juntos en casa. Al ser pocos con un pollo grande hubo suficiente, y además es práctico porque mientras se hace solito en el horno se puede ir sirviendo el primer plato, o preparar la bandeja de los turrones.

Pollo asado
 

Diado Koleda, el Papá Noel búlgaro, también pasó por casa dejando un buen cargamento de regalos para todos. La mayor está muy contenta con todo lo que le ha traído, y el pequeño, como era de esperar, ignora sus regalos y se pasa horas jugando con cajas vacías, papel de envolver rasgado y envoltorios variados.  

Pero una de las pegas de vivir expatriada es que aunque se puede mantener el contacto con familia y amigos gracias a Skype y Whatsapp, el intercambio de regalos con ellos se reduce drásticamente. A menudo yo misma les disuado de mandarme paquetes, porque ya sé que los gastos de envío pueden superar el valor del contenido, y no vale la pena.

De todos modos, para las veces que sí se manda algo, es útil usar primero un buscador de envíos para comparar precios. Uno muy fácil de usar es Packlink: sólo hay que introducir el peso y las dimensiones aproximadas del paquete, y las ciudades de origen y de destino. Si hago una simulación, por ejemplo pongo un paquete de 2 kg, de 30x20x20 cm, de Barcelona a Sofía, me salen precios desde 24 hasta 69 euros, según la empresa de mensajería. ¡Anda que no hay diferencia! 

Buscador de envíos online


Obviamente los envíos más económicos tardan más días, pero si no hay prisa, yo preferiría ahorrarme 46 euros, sin duda. 

Este año, una vez más, he tenido la inmensa suerte de recibir varios paquetes, a pesar de vivir lejos. Algunos contenían regalos navideños, otros comida, otros ambas cosas. Y confieso que valoro mucho más la comida española ahora que la como con menos frecuencia.

Siempre digo que si vives en otro país lo mejor que puedes hacer es adaptarte, y hacer y comer lo mismo que los nativos (esta palabra siempre me hace pensar en indios descalzos jiji). A mi me gusta la comida búlgara, pero de vez en cuando es un gran placer para mí poder hincarle el diente a comida patria. 

Gracias a algunas almas caritativas he reunido un pequeño botín de turrones y hasta un enorme jamón. Polvorones no hay, porque ya avisé que tendrían muchas posibilidades de llegar hechos migas.

Estas cosas se valoran mucho más si no puedes comprarlas cuando quieres.

Esto es lo que ha sobrevivido a la Navidad; había más, pero la carne es débil, y nos miraban diciendo comednos. ¿Qué podíamos hacer? Como veis se trata de un mix de marcas, pero no le hacemos ascos a ninguna. Los de Suchard y Antiu Xixona son muy conocidos, y los de Carrefour y Mercadona son de marca blanca pero están igual de ricos.

Este jamón llegó justo en Navidad, ¡más oportuno imposible!

Gracias a los que os habéis tomado la molestia de mandarme postales y algún paquetito para hacerle más llevadera la morriña navideña a esta expatriada. :)

¿Cómo habéis pasado la Navidad? ¿Tenéis algún plan especial para Fin de Año y Año Nuevo?    
  

lunes, 21 de diciembre de 2015

Una Navidad búlgara: manteniendo las tradiciones

Durante la última década he pasado varias navidades en Bulgaria. La Navidad es una fiesta religiosa, y como los búlgaros son cristianos ortodoxos su forma de celebrar la Navidad se parece bastante a una Navidad a la española, pero hay algunas diferencias interesantes.

navidad bulgaria niños survachka
Niños búlgaros con trajes típicos y survachkas.


Budni Vecher, la Nochebuena:


Mientras que en España la tónica general es ponernos ciegos los dos días zampando más y mejor comida que los días normales, en Bulgaria la Nochebuena se caracteriza por la sencillez del menú.  

Se dispone sobre la mesa un número impar de platos (7, 9 u 11), ninguno de los cuales puede contener nada de carne, pescado, ni derivados animales como huevos o lácteos. Esto simboliza la sencillez con la que vivió Jesús. 

Cena de Nochebuena en Bulgaria  Budni Vecher
No es muy Pinterest pero es real. Se ven los 11 platos todos a la vez en la mesa (el pan no cuenta).
 
Platos típicos de Nochebuena son, por ejemplo, sarmí (unos paquetitos de hojas de parra rellenos de arroz), pimientos rellenos (también de arroz), verduras, repollo, bobche (judías) con tomate, ensaladas variadas, champiñones, pasta, nueces y otros frutos secos, fruta y baklavá. Aunque no haya carne nadie pasa hambre. 

La tradición dicta que cada comensal debe probar un poco de cada plato para tener buena suerte. Y además, el pan de Nochebuena es un pan especial, la pitka, que precisamente está relleno de kasmeti, "suertes", unos papelitos con una frase que aventura cómo te irá durante el siguiente año.

pan búlgaro pitka


Para que a cada uno le toque una "suerte", al hacer el pan se hacen muchas bolas de masa y se mete un papelito envuelto en papel de plata dentro de cada bola. Luego se juntan las bolas para formar el pan, y  así además es muy fácil de partir con las manos.

Cada miembro de la familia debe abrir una nuez, y el estado en el que esté por dentro determina si el año siguiente será bueno para cada uno. Las nueces están presentes en numerosas tradiciones búlgaras.

nueces Bulgaria
 

Otro detalle curioso: la mesa de Nochebuena no se recoge hasta la mañana siguiente, por si durante la noche vienen los espíritus de los ancestros familiares.

Además, en Nochebuena los koledari van por las casas cantando canciones navideñas. Suelen ser niños vestidos con trajes tradicionales, tipo pastorcito, y a cambio se les da algo de comida, ofrendas navideñas como galletas o dulces. Llevan unos bastones largos con unos panes llamados kravai en la punta. 

koledari bulgaria navidad kravai
Koledari con el traje típico y sus bastones con kravai en la punta.
  
En Nochebuena también es tradicional que los niños hagan survachkas, unas ramas de cornejo decoradas que se usarán en Año Nuevo para sacar el aguinaldo a los adultos. Si os interesa saber más, el año pasado escribí sobre esta bonita tradición búlgara; podéis leerlo aquí  


Kóleda, la Navidad búlgara: 


La Navidad se celebra en Bulgaria el día 25, igual que en España. Pero como curiosidad, aún hay quienes la celebran otra vez el día 26. Parece ser que esto viene de la época comunista, cuando estaban prohibidas las celebraciones religiosas. Los búlgaros se inventaron una fiesta que casualmente era al día siguiente de la prohibida Navidad y así sorteaban la censura. Al caer el comunismo, algunas personas conservaron la costumbre.

Durante la noche del 24 al 25 viene Diado Koleda a dejar los regalos. Su nombre significa, literalmente, "Abuelo Navidad", pero es el San Nicolás o Santa Claus de toda la vida (Klaus = Niklaus = Nicolás).  Durante la época comunista los búlgaros lo llamaban como los rusos: Diado Mraz, Abuelo Escarcha.

La mañana de Navidad, pues, se abren los regalos, que suelen aparecer bajo el árbol. En casa dejamos leche y galletas para Diado Koleda la víspera, y a mi hija mayor la deleita ver por la mañana que sólo quedan las migas. Bendita inocencia (y qué ricas las galletas, ejem). 

Navidad de Bulgaria Diado Koleda


La comida navideña es lujosa y abundante, y ya se pueden incluir productos animales. Suele tener como base la carne de cerdo, pero cada familia hace lo que quiere. Como en todas partes, lo principal es reunir a los seres queridos para darse un banquete. 

Este año, igual que las otras veces que nos hemos quedado en Bulgaria, iremos a casa de los suegros en Nochebuena y la Navidad la celebraremos en casa. Y como siempre, intentaré mezclar cocina búlgara y española. ¡A ver cómo sale! Lo llamaré "cocina fusión", que queda muy glamouroso. XD

Y aunque paso mucho frío en invierno, una ventaja de pasar las navidades aquí es que suele haber nieve. ¿Tendremos este año otra blanca Navidad?

Feliz navidad


¿Cómo soléis celebrar las fiestas navideñas? ¿Tenéis alguna tradición bonita?

lunes, 14 de diciembre de 2015

Los 5 mejores parques de Sofía

Una de las cosas que más me gusta de vivir en Sofía es la cantidad de parques que hay, y lo grandes y bonitos que son. Los hay como bosques, otros son más como jardines, unos cuidados y otros más  asalvajados. He aquí los cinco mejores, desde los simplemente agradables a los absolutamente fantásticos, según mi opinión:

Mapa de parques de Sofía, Bulgaria
Aquí se puede ver la cantidad de parques que hay en Sofía y el gran tamaño de algunos.

1. Yudzhen Park, el parque del Sur

Lo incluyo en la lista porque he estado varias veces y me ha gustado mucho, es enorme y bien cuidado, aunque me cae lejos de casa y hace tiempo que no voy. Hay un gran lago, varias zonas de columpios y está muy bien mantenido todo el año. Ideal para ir con amigos o en familia.  

Yudzhen Park, Sofía Bulgaria
© Plamen Agov


2. Doktorska Gradina, El Jardín de los Médicos:

Es un parque pequeño, situado justo detrás de la Biblioteca Nacional Santos Cirilo y Metodio y la Universidad Kliment Ohridski. Se llama así por el monumento central erigido en honor a los médicos que fallecieron durante la guerra ruso-turca (1877). Esta guerra entre el Imperio Otomano y una coalición de países balcánicos liberó Bulgaria después de cinco siglos de dominio turco.


Doktorska Gradina, El Jardín de los Médicos, Sofía, Bulgaria
En los bloques del monumento hay tallados los nombres de 531 médicos y enfermeras.

Pasé tres años cruzandolo a diario para ir a clases de búlgaro, y mi recuerdo más vívido es del segundo año de vivir en Bulgaria. Salí de clase un día, en pleno invierno, y además de estar oscuro como la boca del lobo había caído una nevada tan copiosa que no se distinguían siquiera los caminos. Solamente conseguí atravesar el parque tomando como referencia los árboles, pero lo pasé mal porque la visibilidad era casi nula.

Doktorska Gradina, El Jardín de los Médicos, Sofía

En la Doktorska Gradina también hay restos de hallazgos arqueológicos de la época romana, otomana y medieval. Siempre me he preguntado por qué no están en un museo, pero alguna razón habrá. El parque ha sido reformado este año y ha quedado aún mejor que antes.


3. Zaimov Park:

Este parque lleva el nombre del general Vladimir Zaimov. Está ubicado cerca del centro de la ciudad, y es la primera zona pública de Sofía en tener wifi gratis (aunque a mi nunca me funciona bien).

Zaimov Park, Sofía, Bulgaria


Hay dos fuentes muy bonitas, mesas de ping pong de libre uso, parterres preciosos de flores y varias zonas de columpios para niños muy pequeños y para más mayorcitos. Este parque está muy bien cuidado, constantemente hay cuadrillas de jardineros sembrando flores, cortando el césped o podando árboles.

Alrededor del parque hay restaurantes, teatros, tiendas, colegios... Es una zona que me gusta mucho para ir en familia, y mi hija mayor se ha pelado las rodillas ahí infinidad de veces (y lo que le queda al pequeño). 


4. Voenna Akademia, o Academia Militar.

Este parque forma parte de los terrenos de la Academia Militar de Sofía, pero hace 4 años abrió al público y es uno de mis favoritos. Se trata del parque más tranquilo de todos, con diferencia, tal vez por estar rodeado de la verja de la Academia y porque sólo hay un acceso, la puerta principal. También están prohibidos los perros y las bebidas de todo tipo, lo cual reduce no sólo el ruido sino la basura y las cacas de perro. 

Parque de la Academia Militar, Sofía, Bulgaria


La mitad del parque hace pendiente, y arriba hay una bonita glorieta y un pequeño anfiteatro donde se organizan actuaciones en verano. Como la puerta de acceso es la misma que la de la Academia Militar, hay un horario de uso, fuera del cual está prohibida la entrada.  

Parque de la Academia Militar, Sofía, Bulgaria

Un pequeño bosque en medio de la ciudad, casi vacío de gente, ruido y basura. ¡Increíble!

5. Borisovata Gradina, o Parque de la Libertad.

Es el parque más grande y el más antiguo de Sofía. Fue creado en 1884 por el zar Borís III (padre de Simeón II). De hecho, Borisovata Gradina significa "el jardín de Borís". Durante el régimen comunista (1944-1989) se le cambió el nombre a Parque de la Libertad. Ahora se le conoce por los dos, aunque el oficial es el original, Borisovata Gradina.

Borisovata Gradina, o Parque de la Libertad, Sofía, Bulgaria
Borisovata Gradina en los años 30

Las más de 900 hectáreas del parque albergan el estadio Vasil Levski, un campo de fútbol, una cancha de tenis, una hípica, un precioso estanque de nenúfares, varias áreas infantiles con columpios y un gran lago donde se puede ir en barca en verano y patinar sobre hielo en invierno. Realmente, ¡es enorme!

Lago de Borisovata Gradina, o Parque de la Libertad, Sofía, Bulgaria


Lo que más me gusta de este parque es su zona boscosa. Los caminos principales están asfaltados pero hay pequeños senderos alucinantes por los que perderse, y a medida que te vas alejando de las vías principales te vas sintiendo más como Caperucita en medio del bosque. Y eso, en medio de una capital europea, para mí es un lujo.

Borisovata Gradina, o Parque de la Libertad, Sofía
Imagen: Wikipedia
 Aquí puedes venir a pasar el día y no querrás irte. Este parque es simplemente precioso en cualquier estación del año, y combina zonas ajardinadas y con columpios con grandes extensiones de bosque.

Otoño, Borisovata Gradina, o Parque de la Libertad, Sofía, Bulgaria


Los parques de Sofía suelen ser grandes pero a la vez tranquilos y familiares. Excepto en la Academia Militar, en el que está prohibida la venta ambulante, en los demás siempre hay puestos de maíz (me encanta la costumbre búlgara de ir royendo una mazorca mientras paseas), o ancianas vendiendo guevretsi (unas rosquillas de pan que gustan mucho a los niños. Vale, y a mí). También hay artistas o estudiantes de Arte dibujando, músicos tocando, amigos charlando, niños jugando.

El único punto negativo de los parques diría que son las cacas de perro, porque aunque muchos dueños las recogen, otros no, y hay que ir con mil ojos para no llevarte un regalito en el zapato. Pero esto es en Bulgaria y en todo el mundo.

Invierno en Borisovata Gradina, o Parque de la Libertad, Sofía, Bulgaria

Y en invierno... En invierno cambian por completo de aspecto, se convierten en paisajes navideños preciosos, con lo que nieva por aquí parecen pasteles cubiertos de glaseado. Y aunque cuesta quitarse los guantes para hacer fotos y avanzar es penoso, es un regalo para la vista.

Hay más parques en Sofía, pero estos son mis favoritos. ¿Cuál os gusta más? 

lunes, 7 de diciembre de 2015

¿En qué se parece un búlgaro a un español?

Esto que suena como el principio de un chiste malo es una pregunta que me hacen muchos españoles cuando se enteran de que vivo en Bulgaria.  Y también me lo preguntan los búlgaros cuando descubren que soy española. 

Mi situación de expatriada a largo plazo me permite haberme formado ya una opinión al respecto, así que aquí os cuento cuáles son, a mi juicio, las principales semejanzas y diferencias entre búlgaros y españoles, tanto de físico como de personalidad.

Cómo son los búlgaros, Bulgaria

(Disclaimer: como siempre que hablo de los búlgaros y de Bulgaria, hablo en general y desde mi punto de vista subjetivo, según mi experiencia personal en este país. Siempre hay excepciones, y obviamente no conozco a todos los búlgaros de Bulgaria).

1. Físico.

Físicamente, los búlgaros se parecen bastante a los españoles, con algunas salvedades...

Aunque los ojos azules son minoría, abundan mucho más que en España, donde apenas se ven. También hay búlgaros de ojos verdes y conozco incuso a una chica que los tiene casi amarillos, un color muy curioso.  En general hay mucha variedad de iris por aquí, es fascinante. 

Predomina el pelo castaño, y los búlgaros no tienen  unas facciones tan marcadas como los rusos, así que en general, a simple vista los búlgaros se parecen bastante a los españoles. Imagino que esto es bueno para los cientos de miles de búlgaros que viven en España, a la hora de integrarse, porque además aprenden español a una velocidad pasmosa. Y yo también paso desapercibida aquí (antes de abrir la boca).

Nina Dobrev, la protagonista de Crónicas Vampíricas, es una búlgara típica.


De cuerpo serrano también son por el estilo. Hay búlgaros altos y bajos, delgados y corpulentos, guapos y feos, como en todas partes.

Además, los búlgaros tienen una resistencia al frío realmente impresionante. Y más les vale, con el frío que hace por aquí en invierno. Recuerdo un año que llegamos a -20ºC y a mi me aterrorizaba salir de casa, me pasaba el tiempo hecha un ovillo bajo varias mantas, y si tenía que salir a la calle parecía una pelota humana de tantas capas que llevaba. Y los búlgaros con abrigo y bufanda, y felices como perdices. ¡Me muero de envidia!

Como en España no hace tanto frío, sería difícil comprobar si los españoles tienen tanto aguante a las bajas temperaturas, pero me atrevo a asegurar que no.

Tolerancia al alcohol: alta. No son como los rusos, cuya fama les precede en este aspecto. Los búlgaros saben beber. Por un lado, beber alcohol en Bulgaria es un acto social, los búlgaros beben en grupo, con amigos o familia, y para ellos es sinónimo de pasar un buen rato en buena compañía. 

Por otro lado, saben parar. No veréis a un búlgaro beber si tiene que conducir, o pasarse de cantidad. Normalmente se bebe y se come a la vez, aquí es típico tomarse el rakía (bebida alcoholica búlgara de alta graduación) con la ensalada, por lo tanto el alcohol afecta menos que si bebieran a palo seco. 

Tolerancia búlgara al alcohol
Imagen original de Nationalstereotype.com

Una excepción obvia son los adolescentes, que en la edad del pavo son iguales en todas partes. Sin comentarios.   


2. Personalidad:

Los búlgaros tienen una personalidad muy marcada. Nada de medias tintas con ellos. Son testarudos y cuando se empeñan en conseguir algo siguen hasta el final. 

Son competitivos y muy trabajadores. Pueden tener varios trabajos a la vez porque los sueldos son muy bajos aquí.

Sobre todo los jóvenes gastan mucho dinero en aparentar. No creo que lo hagan por egocentrismo, simplemente es lo que hacen todos. Aunque como he dicho sus sueldos suelen ser muy bajos, antes que ahorrar prefieren comprarse ropa de marca, aparatos electrónicos caros, un coche guay... Más que por ellos mismos, para que lo vean los demás. Por lo que veo, esto se va pasando con la edad porque a partir de los 40 se hace menos.  

Bulgaria levas euros moneda
En Bulgaria la moneda es el lev (1 lev = 0'50 E), pero ahora mismo no tengo un fajo en la mano para poder hacer una foto.


Son pesimistas. Ya sé que esto es un cliché pero en general creo que se cumple. No les puedo culpar, Bulgaria es un país que las ha pasado canutas durante décadas y ahora apenas empieza a levantar cabeza.

Son muy leales con sus amigos. No es fácil llegar a conquistarles, pero si consigues su amistad están ahí para ti a las duras y a las maduras. Eso sí, si les fallas no volverán a confiar en ti. 

Son muy acogedores con los extranjeros. Valoran muchísimo que alguien se tome la molestia de aprender su idioma, y por eso son pacientes con los que lo intentamos, nos corrigen los errores con amabilidad y nos explican lo que haga falta. En esto los españoles tenemos un aprobado pelado, por desgracia.

Son generosos. Si invitas a un búlgaro a cenar, por ejemplo con ocasión de un cumpleaños, trae regalo para el cumpleañero, flores o bombones a la anfitriona, y un detallito a los niños de la casa. Y como ya dije cuando contaba lo que más me gusta de Bulgaria, a un invitado le ofrecen lo mejor, aunque no se lo puedan permitir. No conozco a todos los españoles de España, pero creo que en esto los búlgaros nos ganan de nuevo.  

Tienen fama de machistas, pero yo creo que esto está cambiando, por ejemplo los maridos hacen su parte en casa y no parece que le estén haciendo un favor a su mujer. El hombre búlgaro se va modernizando, aunque eso sí, como en todas partes, las mujeres siguen cobrando menos que ellos y están peor valoradas en el trabajo.

Familia
Familia desconocida, procedente de un banco de imágenes, que ha accedido a ilustrar este post. Gracias, majos.

La familia es lo más importante para ellos y la ponen como prioridad por encima de todo lo demás. Eso sí, igual que los españoles, la forman muy tarde, porque primero se centran en los estudios y el trabajo, y entonces ya se casan. O no, porque también se lleva mucho vivir en pareja. La economía por los suelos impide a muchos celebrar la boda.

Son gritones como los españoles. ¡En esto nos parecemos mucho! Aunque creo que me he casado con el único búlgaro no gritón y nos ponemos de los nervios el uno al otro.

Son muy, muy patrióticos. Adoran su país y sus tradiciones, aunque vivan fuera. Celebran sus fiestas nacionales con pasión, y a los niños les enseñan desde pequeños todo lo que hay que saber sobre su país. Ya conté que mi hija, que acaba de empezar Primaria, tiene una asignatura llamada Roden Krai (algo así como Cultura Nacional), dedicada precisamente a la cultura y las tradiciones búlgaras. En esto los españoles tenemos mucho que aprender de los búlgaros.

Así son los búlgaros (y así se lo hemos contado, como diría Matías Prats). ¿Creéis que se parecen mucho a los españoles, o no demasiado?

lunes, 30 de noviembre de 2015

¿Qué regalarle a una niña de 7 años por Navidad?

No soy muy partidaria del consumismo navideño. Creo que si tenemos demasiadas cosas las valoramos menos, pero en Navidad los niños esperan una montaña de regalos. ¿Cómo cumplir sus expectativas sin caer en el consumismo desenfrenado? Esto puede hacerse fácilmente, os explico cómo me organizo yo para hacer de Santa Claus (o Diado Koleda, como le llaman los búlgaros).



Con la mayor seguimos una fórmula de 3+7, es decir, le compramos sólo dos o tres regalos grandes, pero luego añadimos varias cosas pequeñas para hacer bulto. Por regalos grandes se entiende, por ejemplo, una muñeca o un juego de mesa. Por regalos pequeños, para que os hagáis una idea, cualquier cosa de las que se podrían encontrar en un bazar chino. Globos, una caja bonita, recortables, libros de colorear...

Con esto no quiero decir que haya que tacañear. Simplemente, la capacidad de atención de los niños es limitada, y si reciben de sopetón 15 regalos grandes acaban ignorando la mayoría, y no los valoran ni los disfrutan.

Teniendo en cuenta su edad y su personalidad, a la mayor, estos son los tres regalos que hemos elegido para ella este año:


 1. Jenga: 

El Jenga es un juego chulísimo que descubrí en The Big Bang Theory, cuando Sheldon y Leonard juegan al Jenga gigante. Este juego de grupo ayuda a desarrollar habilidades como la paciencia, la motricidad fina, sentido del equilibrio... Se trata de hacer una torre lo más alta posible con piezas de madera: se cogen por turnos piezas de abajo y se van poniendo arriba, intentando evitar que se derrumbe la torre. 


El que compré yo es un pelín más pequeño que el de Sheldon y Leonard...

Pueden jugar tantas personas como se quiera. En la caja pone a partir de 1 jugador, pero si hay que poner un límite, creo que más de 5 personas ya sería un poco aburrido, en mi opinión. 

Jenga juego

Este Jenga de Hasbro es el que compré yo. A mi me costó 42 levas (21 euros) en una librería de Sofía, pero en Amazon España lo he visto por 19 euros. También vi en la librería otros tipos de Jenga, como el Jenga Tetris, en el que las piezas tienen forma de piezas de Tetris, pero eso ya me parece demasiado complicado de momento. Y buscaba un Mikado, pero no conseguí encontrar.  
 
2. La Oca y el Parchís 

Estos juegos necesitan poca presentación porque son dos clásicos de toda la vida. Esto lo compré la última vez que estuve en España (el típico tablero de dos caras) porque en Bulgaria no existe la Oca, aunque sí el Parchís. De hecho, aquí el Parchís tiene un nombre muy curioso: "Ne se sardí choveche" (que no se enfade nadie).  

La Oca y el Parchís me parecen un básico en cualquier hogar con niños un poco mayores, con ellos se puede pasar un buen rato en familia sin necesidad de estar todos pegados al móvil o a la tele.  

3. Matilda:

Como a mi hija le gusta mucho el ejemplar de Charlie y la Fábrica de Chocolate que le compré el año pasado, he pensado buscarle también Matilda, que es del mismo autor, el conocido Roal Dahl. Después de haber visto la película ¡seguro que le encantará leer el cuento! Se identifica mucho con Matilda porque es una niña de su edad que empieza a ir al colegio, como ella, y que tiene un poder muy especial... 

Charlie y la Fábrica de Chocolate y Matilda, de Roald Dahl


Ambos libros son clásicos maravillosos que me hicieron pasar muy buenos ratos en mi infancia y por eso me hace mucha ilusión que mi hija los lea también. Eso sí, aunque sabe leer sola, todavía le resulta pesado leer tanta letra y lo que hacemos es ir capítulo a capítulo, sin prisa, y cuando se cansa yo leo en su lugar.

Como todos mis libros de cuando era pequeña se quedaron en España, mi idea es ir recopilando poco a poco una biblioteca infantil-juvenil decente, eso sí, en dos idiomas. 

Me falta buscar 7 regalitos pequeños para rellenar un poco. Serán del mismo tipo que los que le trae el Hada de los Dientes: gomas de pelo, una diadema, unas acuarelas, una pulserita de colores, pegatinas de My Little Pony (qué obsesión tiene con los dichosos ponis)...


En casa de los suegros, Diado Koleda suele dejar un único regalo, y ya les he encargado un set clásico de Lego. Se trata de una caja enorme con 580 piezas que aquí en Bulgaria se vende por 98 levas (49 euritos en España) para desarrollar la imaginación sin pantallitas de por medio. En casa somos muy, muy fans de Lego, de hecho tengo piezas de cuando era pequeña que siguen en perfecto estado, ¡estas piezas son eternas! y me gustan los juguetes unisex que podrá usar también el pequeño.


Lego Classic

Este set me gusta especialmente porque además de tener muchas piezas (da mucha rabia quedarse sin a media construcción), incluye también ojos, puertas, ventanas y ruedas, además de un folleto con ideas para construir.   


Las ventajas de este sistema de 3+7 son que la niña valora mucho todos sus regalos y normalmente no deja ninguno apartado en un rincón. Como habéis visto me centro en que haya algunos colaborativos, como los juegos de mesa, y siempre algo de literatura infantil. 

Tres regalos parecen pocos, pero si sumamos los 7 pequeños y el extra de los abuelos, además de varias visitas del Hada de los Dientes a lo largo del año, santo y cumpleaños, ya tenemos una buena cantidad de regalos cada año. No creo que una niña pequeña necesite más cosas; de hecho sobran.   

Al pequeño le compro poca cosa porque aún no entiende qué es la Navidad y no es capaz de prestar atención a más de una cosa a la vez. Además, ya tiene muchos juguetes, y comprar por comprar... Para que su hermana no se sorprenda de que no haya nada para él, le pondré bajo el árbol una pizarrita magnética y un bonito álbum ilustrado que me mandó mi amiga Tres Arándanos; los dibujos son preciosos y seguro que le gusta.

Por último, os recuerdo de nuevo que hay mucha gente que por Navidad ni tiene ni lo básico; si podemos, es bueno echar una mano haciendo donativos de comida, ropa, juguetes o nuestro tiempo. 

¿Ya tenéis todos los regalos listos o lo dejáis para el último momento? ¿Alguna buena idea que compartir?

lunes, 23 de noviembre de 2015

El colegio búlgaro

Mi hija mayor ya lleva dos meses de colegio, lo que significa que yo llevo dos meses aprendiendo desde cero cómo es la enseñanza Primaria en Bulgaria. Al no haber ido nunca al colegio en este país, todo es nuevo para mí y voy con mil ojos para ir viendo cómo se hacen las cosas aquí. Lo básico es parecido, aunque hay algunas diferencias...

Colegio, escuela, school


Edad: 

Como ya conté, en Bulgaria los niños empiezan Primaria un año más tarde que en España, por lo tanto mi hija ha empezado primero ahora, con 7 años. La educación obligatoria empieza un año antes, el último año de Infantil.

Asignaturas: 

Hay 7: Búlgaro, Inglés, Matemáticas, Música, Deporte, Manualidades, y Cultura Nacional. En Bulgaria, el 85% de niños en Educación Primaria aprende al menos un idioma extranjero. Mi hija podía elegir entre Inglés y Español, pero por motivos obvios, ¡no la apunté a Español! Y la asignatura de Cultura Nacional me parece genial, ya podría haberla en España.

scrabble


Material: 

14 libros de texto me parecen muchos para niños de 7 años, pero ya comenté que la mayoría los financia el Estado. Como en España, eso sí, los niños cargan la mitad arriba y abajo cada día, porque aunque cada alumno tiene su caja de material en clase, tienen que hacer deberes. Cada niño tiene su equipo de deporte (chándal y zapatillas) en una bolsa que se deja en el colegio toda la semana, y el viernes lo traen todo a casa para lavar. Es bueno comparar precios antes de comprar estas cosas; a mi me han pasado esta web de material de deporte, equipacion.net

Deberes: 

Cada día tienen deberes de cada asignatura, pero debo decir que no son tantos como los que al parecer se ponen en España. Así a ojo, mi hija los hace en unos 30-45 minutos, que no es poco, pero tampoco son las 2 o 3 horas de deberes que se ponen a los niños de esa edad en mi patria querida.

lápices de colores, colegio, material escolar


Desayuno: 

A media mañana los bajan al comedor y les dan un segundo desayuno. Hasta ahora me parece muy aceptable: piezas de fruta, bocadillos de jamón, queso o lukanka (embutido búlgaro delicioso), banitsa... Sólo de vez en cuando les dan chocolatinas o galletas, según mis cálculos dos veces al mes. Eso sí, a veces vuelve a casa con cosas raras como medio pepino o un par de zanahorias, diciendo que no sabe cómo comerse eso a palo seco. ¿Os imagináis? ¡Medio pepino! Con el último hicimos un tarator para cenar, aún me estoy riendo...

Cumpleaños:

Ya hemos empezado a recibir invitaciones de cumpleaños de compañeros de clase. Normalmente en Bulgaria las fiestas de cumpleaños infantiles se hacen en los típicos Party Center para niños. Mientras juegan, los padres esperamos en una habitación más pequeña comiendo azúcar de colores con un poco de pastel debajo. A mi no me resulta fácil porque no soy demasiado sociable, pero son ocasiones estupendas para conocer a los otros padres del colegio.

Profesorado: 

En Primero hay sólo tres profesoras: la de Música, la de Deporte, y la tutora, que se encarga del resto de asignaturas. Me gusta que no haya una para cada asignatura porque así los niños se familiarizan más con su tutora.

Horario: 

Ya conté que es muy distinto al español. Este semestre el horario es de 8 a 12, excepto los viernes que salen una hora antes. Es decir, 19 horas de clase por semana, media jornada. Por un lado me parece bien que no se presione demasiado a los  niños y que tengan tiempo para jugar en casa. En semestres alternos el horario es de 1 a 5 de la tarde.

Los padres que no pueden recoger a sus hijos a mediodía los dejan en la llamada "zanimalnia": el resto de la jornada laboral hay profesores que se ocupan de los niños, les organizan actividades y se encargan de que hagan los deberes. 


Extraescolares: 

La "zanimalnia" que he mencionado. Los niños a los que sus padres no pueden recoger se quedan a comer. El precio del menú es muy bajo, unas 2 levas, que equivalen a 1 euro. El resto de la tarde hay diversas actividades extraescolares para elegir: ballet, taekwondo, manualidades... Pero de esto no puedo hablar porque mi hija no se ha apuntado a ninguna, y tampoco se ha quedado nunca a comer.


Aula escolar



En general estamos todos contentos con el colegio, y sólo hay algo que no me acaba de gustar: a causa de este horario intensivo, no hay recreo, excepto unos minutos de descanso entre asignaturas.. Entiendo que en 4 horas apenas hay tiempo de dar las clases pertinentes y los niños se desahogan en Deporte y en el rato del desayuno, pero aún así pienso que 25 niños de 7 años que se pasan la mañana juntos deberían tener algún rato libre para interactuar. A estas alturas de curso, mi hija dice que aún hay niños con los que apenas ha podido hablar.

(Edito para añadir que aunque no haya recreo, si quieren pueden verse en el parque al salir del colegio. Otra cosa es que la mayoría se vayan a casa a comer, pero siempre hay alguien conocido en el parque).  

Además, para mi pequeña hispanobúlgara descubrir que la asistencia es obligatoria ha supuesto un duro golpe. Le he explicado que todos tenemos nuestras obligaciones y que toda su vida tendrá que madrugar, al principio para ir al colegio, luego a la universidad o lo que elija, y más tarde al trabajo. Lo que le hace mucha ilusión es ir al mismo colegio al que fueron su padre y su abuelo.

¿Veis más similitudes o diferencias entre la enseñanza Primaria en Bulgaria y en vuestro país? ¿Hay algo que os llame la atención?    

viernes, 20 de noviembre de 2015

Agobios prenavideños, blackfriday, comidas y regalos

Un año más, pasaré las navidades aquí en Bulgaria. Os preguntaréis por qué me complico tanto la vida, por qué no voy a España de vacaciones y me paso dos semanas espatarrada en el sofá de mis padres. La respuesta es simple, las navidades son fiestas familiares y mis suegros no tienen a nadie más. Si nos vamos en fechas tan señaladas, se van a quedar los dos solos en su piso. Solos en Navidad, ¿hay algo más triste? Mis padres, en  cambio, tienen mucha familia con la que pasar las fiestas.

A falta de un mes para las fiestas navideñas, como cada año hay dos cosas que me agobian lo indecible: los regalos y la comida. Regalos para la familia de Bulgaria y la de España, y la comida de Navidad, que me toca organizarla a mi porque vienen los suegros a casa.  

1. Regalos 

Aquí en Bulgaria tengo poca familia, sólo nosotros cuatro y los suegros, pero en España tengo un arsenal de parentela, y aunque no hago regalos a todos, a los más cercanos sí. Y como no puedo llevarselos en persona, los regalos tienen que ir solitos hasta sus destinatarios, es decir, normalmente los compro por Internet y así los mandan a casa de mi familia directamente.

regalos


El otro día descubrí una plataforma online dedicada precisamente a ofertas de regalos originales, a precios bastante buenos. Se llama http://blackfriday.es/ y algunas secciones son realmente divertidas, por ejemplo "Putear", donde hay regalos muy extravagantes como packs de etiquetas antirrobo. Se las metes a un amigo entre sus cosas y hará saltar las alarmas de cualquier tienda, muajaja! Esto sería una putadilla digna de mis hermanos (tengo tres, a cual más maléfico). Las seciones Morrofinos, L'agüela y Fofisanos también valen la pena.

Llevo tres días cotilleando la web y partiendome de risa con el lenguaje que utilizan, que es de lo más desenfadado y divertido. Se describen así: "Somos… somos… bueno somos nosotros y ya nos irás conociendo". Los precios son buenos pero eso sí, hay que esperar que llegue el día en cuestión, el Black Friday. El próximo es el día 26.

Los regalos de la familia búlgara, por supuesto, los compro aquí. La venta online no es tan popular en Bulgaria como en España, así que toca patearse las tiendas en persona. Por eso me parece importante empezar a buscar ya, porque luego está todo a reventar de gente y es estresante.

2. Comida. 

Normalmente pasamos la Nochebuena con mis suegros y luego al día siguiente vienen ellos a comer en Navidad, para equilibrar un poco. La cena del 24 la hace mi suegra y simplemente vamos un rato antes para ayudar a poner la mesa. Cenamos temprano por los niños, eso sí.


Comida de Navidad


En Bulgaria, la cena de Nochebuena está compuesta por un número impar de platos  simples que representan la sencillez con la que vivió Jesús. Deben ser todos veganos, es decir, sin carne, pescado, leche, huevos... Se ponen todos a la vez en la mesa y cada comensal se va sirviendo de todos ellos para tener buena suerte. 

Algunos platos típicos de Nochebuena en este país son por ejemplo, pimientos rellenos de arroz, sarmí (paquetitos de hojas de parra rellenos), bobche (judías), repollo, ensalada de pasta, verduras... A mi se me hace raro, pero como lo prepara mi suegra, lo único que tengo que hacer es comermelo y ayudar a recoger. 

La comida de Navidad, es decir, la que me toca hacer a mi, ya es un festín como en España en el que se pone mucha cantidad de todo y ya  se incluye carne. Aún no sé qué haré, imagino que sopa y algún segundo plato que reúna las mágicas cualidades de ser fácil y rápido de preparar, estar delicioso, gustar a todo el mundo y dejar sobras para una semana. Casi nada, ¿eh? Es más fácil encontrar un unicornio. ¿Alguna idea?


Para terminar, os invito a recordar que no todo el mundo tiene estos "problemas" tan del primer mundo, porque mucha gente no tiene qué comer durante todo el año, y menos qué regalar. 

Siempre me ha parecido un poco inútil ayudar al prójimo sólo en Navidad, esto hay que hacerlo todo el año, pero ya que vamos a gastar mucho dinero en cosas innecesarias, ¿por qué no destinar algo a quienes lo necesitan más? Una pequeña cantidad a Cáritas, colaborar con algún banco de alimentos local... Detalles que a nosotros no nos cuestan nada pueden hacer que la Navidad de algún desconocido ser mejor.  

¿Ya habéis empezado a organizar las navidades, o sois más de dejarlo para el último momento?  

lunes, 16 de noviembre de 2015

Nestinarstvo: un ritual tradicional búlgaro increíble

El nestinarstvo es un ritual tradicional búlgaro muy interesante que consiste básicamente en bailar sobre brasas... ¡descalzo! Originalmente era un ritual pagano, pero con el tiempo se ha ido mezclando con la tradición cristiana ortodoxa. Se celebra el día de San Constantino y Santa Elena (21 de mayo), y/o el día del santo patrón del pueblo.

Nestinari Bulgaria bailar sobre brasas en el nestinarstvo
Imagen: Bulfoto

No se hace en toda Bulgaria, esto es típico de la zona sur del Mar Negro, concretamente en algunos pueblos de las montañas Strandzhá. Este ritual se mantiene hoy en día porque además de bonito y pintoresco, actualmente es una gran atracción turística. 


Dónde se celebra el nestinarstvo, Bulgaria
  


¿Quién participa?

Además del público, que no puede faltar, la estrella del ritual son los nestinari, los elegidos que bailan sobre las brasas. Ser nestinar es un gran honor que no obtiene cualquiera, porque se transmite sólo por herencia familiar. El nestinar jefe  traspasa el cargo a su hijo (o hija) cuando ya no está para esos trotes (bailar sobre brasas no debe ser fácil a partir de cierta edad). Normalmente van vestidos con trajes tradicionales de color blanco.

¿En qué consiste el nestinarstvo? 

A mediodía se enciende una gran hoguera en el centro del pueblo y a su alrededor se baila horó, un  baile típico búlgaro que es circular, como la sardana catalana y muchos otros. Este tipo de bailes multitudinarios me gustan mucho porque ayudan a mantener el sentido de comunidad. Alrededor del fuego se hacen ofrendas y también se presentan iconos de San Constantino y Santa Elena.

Cuando se pone el sol, los nestinari van a la casa del nestinar jefe, que alberga una pequeña capilla con iconos ortodoxos. Se agita el inciensario para transferirles simbólicamente poder espiritual e inspiración. Entonces cenan cordero todos juntos (en Bulgaria se cena pronto).

nestinarka, nestinarstvo, bailar sobre brasas, Bulgaria
Nestinarka presentando el icono de los santos ante las brasas. (Imagen: nestinari.eu)

Al anochecer, cuando del fuego sólo quedan las brasas, éstas se esparcen con rastrillos y llega la parte más interesante: los nestinari bailan sobre las brasas descalzos, al son de un tambor sagrado y de gaitas búlgaras tradicionales. Mientras las brasas siguen vivas, el jefe nestinar a veces hace predicciones sobre los presentes.

Cómo lo hacen para no churruscarse los pies, eso no lo sé. Se cree que los nestinari entran en trance al bailar y que por eso no se queman. La explicación religiosa es que San Constantino y Santa Elena les protegen. Constantino el Grande, recordemos, fue el emperador romano que se convirtió al cristianismo gracias a su madre Santa Elena, lo cual puso fin a la persecución de los cristianos en el Imperio Romano, y a partir de entonces se aceptó el cristianismo como una religión más del Imperio. 

Si sentís curiosidad, aquí tenéis un vídeo corto en el que se puede ver la parte más interesante del nestinarstvo: la preparación de las brasas, nestinari bailando sobre ellas, la presentación de los iconos... También se oyen las gaitas búlgaras de fondo tocando música tradicional.

 

El fuego simboliza naturaleza, fuerza, perdón de pecados, limpieza física y espiritual, purificación. A veces los nestinari llevan en brazos a niños o a personas enfermas cuando caminan sobre las brasas, con el fin de obtener para ellos salud o longevidad. 

Desde 2009 el ritual milenario del nestinarstvo forma parte de la lista de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO. No es de extrañar que venga gente de todo el mundo para verlo. 

(Editado: me han contado varios lectores que al parecer hay una tradición similar en un pueblo de Soria llamado San Pedro Manrique por San Juan. Gracias a Carlos, Mónica, Sokol y Nieves por la información).

¿Qué os parece este ritual de bailar sobre brasas? ¿Habéis visto alguna vez algo parecido?


lunes, 9 de noviembre de 2015

Tres costumbres búlgaras que sorprenden a los extranjeros

Cada país tiene sus costumbres y sus tradiciones, que a veces a los demás nos pueden parecer curiosas. En este blog ya voy contando cosas sobre Bulgaria y los búlgaros, y he aquí algunas costumbres búlgaras que nos suelen sorprender a los extranjeros

1. Es tradición en Bulgaria que la mujer tome el apellido del marido.

Esto es opcional y no todo el mundo lo hace. Si por ejemplo una búlgara llamada Maria Ivanova se casa con un búlgaro llamado Mihail Petrov, ella pasará a ser, si así lo elige, Maria Petrova. El sufijo -a es el femenino de los apellidos búlgaros.

apellidos búlgaros matrimonio Bulgaria
Además, aunque la mujer conserve su apellido, éste no pasa a los hijos como en España, porque los búlgaros no tienen segundo apellido. Como ya conté hace tiempo, los nombres de los búlgaros se componen de Nombre + Patronímico + Apellido del padre:

El nombre: es el que los padres eligen para cada niño (Iván). 
El patronímico: se deriva del nombre de pila del padre y significa "hijo de". 
El apellido: es el del padre y se perpetúa sólo por línea paterna.

Así, si María y Mihail tienen un hijo al que llaman Iván, su nombre completo sería Iván Mihailov Petrov:  
Mihail Petrov + Maria Ivanova
=
Iván Mihailov Petrov
                                                                          
¿Una costumbre machista? Al no ser obligatorio a mi me parece que es simplemente un vestigio de cómo eran las cosas hace décadas. Ahora es sólo una costumbre, pero los búlgaros no son especialmente machistas. Los sueldos más bajos para las mujeres y algo de discriminación sí que hay, pero igual aquí que en España, no es cuestión de apellidos.   
 

2. Asienten y niegan al revés que el resto del mundo. 

Mira que es fácil, pero después de siete años de vivir en Bulgaria aún no me he acostumbrado. A veces lo hago a la española, a veces a la búlgara, y la confusión (mía y de los demás) es frecuente. 

Probadlo: decid en voz alta por ejemplo "Sí, me encanta" mientras negáis con la cabeza. O decid "No estoy de acuerdo" mientras asentís con la cabeza. ¿A que el cerebro se resiste a dar la orden al cuello?

(Editado: varios lectores me han contado de dónde viene esta costumbre: cuando los turcos conquistaron Bulgaria, obligaban a los búlgaros a renunciar a la Fe cristiana por la musulmana. Al parecer les ponían una espada en el cuello y les preguntaban si creían en Alá. Entonces los búlgaros asentían con la cabeza, porque si negaban se clavaban la espada, pero por dentro pensaban "No").


3. Las notas escolares van del 2 al 6. 

Esto también me ha costado de asimilar. Estoy acostumbrada a las calificaciones a la española: de 0 a 10, con aprobado a partir de 5. Al menos en mi época escolar, ahora creo que en España para Primaria las notas son palabras (Sobresaliente, Notable, Bien, Suficiente, Insuficiente). En Secundaria, Bachillerato y la universidad siguen siendo de 1 a 10. 



Pero los búlgaros son muy prácticos y pasan de la amplia franja de 0, 1, 2, 3 y 4 que son suspensos, porque si suspendes, ¿qué más da que sea con un 2 o con un 3? Es un suspenso igual. 

Las notas búlgaras, pues, van de 2 a 6 y se interpretan así:


notas búlgaras excelente notable bien suficiente insuficiente

En casos muy excepcionales existe el 1, que es la peor nota de todas porque sólo se pone si el alumno ha sido pillado copiando o algo parecido. Digamos que 1 = vergüenza e ignominia absolutas

Cómo lo hacen para calcular los puntos en los exámenes, eso no lo sé. Los profesores búlgaros ya deben estar acostumbrados a calcularlo. 

En el resto del mundo no sólo se usan calificaciones numéricas. Algunos países utilizan palabras (Excelente, Muy Bien, Bien, Suficiente, Insuficiente) letras del alfabeto (de la A a la F), o sí usan cifras pero más altas, por ejemplo del 1 al 100.   

Me quedo en 3 curiosidades para no alargarme demasiado, ya iré escribiendo más sobre pequeñas costumbres búlgaras que a los extranjeros nos parecen curiosas. ¡Las hay a montones!

¿Qué os parece más curioso, lo del apellido de las mujeres, lo de asentir y negar al revés, o las notas escolares? ¿Cómo se hace donde vivís?

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...