Entrevista a Simeón de Bulgaria

Como puede que algunos sepáis, hace 3 años tuve la ocasión única de entrevistar al rey Simeón de Bulgaria en su casa de Sofía. Y sí, Bulgaria es una República, pero tiene un rey sin trono que además fue incluso primer ministro. Es una historia compleja, podéis leer un resumen aquí.

Simeón  Bulgaria
Imagen: kingsimeon.bg

La entrevista la hice hace tres años para BNR, que solo publicó en su web parte del audio y un párrafo introductorio, así que comparto aquí la transcripción íntegra de la entrevista para quien le pueda interesar.

Aviso: es larga, estuve casi una hora sentada en su sofá mientras él iba hablando pausadamente y la grabadora lo registraba. Algunas preguntas son poco “originales” y se las han hecho muchas veces, pero la entrevista estaba pensada para personas que saben poco o nada sobre su figura y su labor. Y tampoco quería ponerme a hurgar en su vida personal.

Y admito que si hubiera sabido que a su edad sigue con la agenda a tope, probablemente no habría ido a darle la tabarra. Tiene más de 80 años y me lo imaginaba tranquilamente retirado; cuando me enumeró todas las citas que tenía esos días (¡días de fiesta!) me quedé de piedra.

Sin más preámbulos, esto es lo que me contó ese día el rey Simeón, palabra por palabra:

  1. ¿Dónde vive actualmente, en Bulgaria o en España?

Llevo aquí afincado desde el 2000, y voy a España un par de veces al año, a veces más. Cuando era Primer Ministro iba una vez al año, con lo cual vivo aquí, pero hemos guardado la casa en Madrid. Por ejemplo ahora voy a ir a Madrid para la presentación de mi libro en español. El otro día estuve porque tenía dos reuniones de familia. Fui de Madrid a Estocolmo, de Madrid a Niza era mucho más corto que desde Sofía, y es la razón por la que fui a Madrid, pero desde luego vivo en Sofía desde hace 16 años.


2. Todos sus hijos tienen nombres muy búlgaros y que empiezan por la letra K, ¿hay algún motivo para ello?

Me han hecho esta pregunta muchas veces y fue verdaderamente circunstancial. Yo busqué para nuestro hijo mayor un nombre fácil de pronunciar, porque vivíamos en el extranjero, e históricamente interesante para Bulgaria. Kardam era un khan (porque antes de reyes los búlgaros tenían jefes de Estado llamados khanes), y ese khan había empezado verdaderamente la legislación y las leyes en el país, y no había combatido con los vecinos, entonces pensé "Ese nombre me gusta" porque es histórico pero no es conflictivo, de alguien que haya invadido al vecino.

Cuando nació el segundo chico pensé en mi tío que era regente mío, el hermano de mi padre que fue fusilado junto con toda la gente que nos rodeaba en el 45. Es un homenaje a él. Aunque Kyril es Cirilo en español, se escribe con K como Kardam. Ya cuando vino el tercer hijo mi mujer y yo decidimos seguir, y elegimos Kubrat. Konstantin fue por el rey Constantino, que me había hecho padrino de su hijo, y eso era una devolución de cortesía.  

Y a Kalina yo la quería llamar Klementina como mi bisabuela, la hija del rey Luis Felipe de Francia, pero mi mujer dijo que si la llamaba Klementina no se iba a casar porque es un nombre demasiado anticuado, y además en español es un tipo de  mandarina sin semillas. Kalina es un nombre muy búlgaro y precioso. Así que esas son las cinco Kas. El rey Juan Carlos se reía y decía que son como cohetes: K1, K2, K3...


3. Está usted casado con una española y tiene una familia muy numerosa. ¿Cuántos nietos tiene ya?

Once. Para cinco hijos, once nietos no es una explosión demográfica, pero son bastantes, sí. Un equipo de fútbol, como dicen aquí mis compatriotas.

Simeón de Bulgaria con su familia en 2007
Imagen: kingsimeon.bg (2007)


4. ¿Vienen sus nietos a verle de vez en cuando?

Pues desgraciadamente poco, porque son muy estudiosos. Dos en Medicina, dos en Estados Unidos, Kalina que vive en Marruecos... Es muy difícil, pero a veces sí, y alguna vez vienen a esquiar, porque eso es un buen aliciente y las posibilidades que ofrece Bulgaria son tan buenas... Si sobrevivo hasta el año que viene, me gustaría que viniesen cuando cumpla 80 todos a hacer lo mismo que hicimos cuando cumplí 70.


5. ¿Hay alguna celebración especial en la que se reúna toda la familia?

Pues es muy difícil, porque entre programas de estudios, mis hijos y mis nueras tienen trabajos, es dificilísimo, yo no lo he conseguido. Por suerte el otro día, el día antes de marcharme de Madrid estaba Kyril que había venido por 24 horas de Londres, y Kubrat y Konstantin que de casualidad estaban en Madrid y les pude ver y cenamos juntos. Vino un nieto, los demás estaban con exámenes, o en Pamplona, o en Rabat, así que es difícil, pero hoy en día es así. La suerte es que hay una comunicación personal con medios como whatsapp y cosas así que ayudan, porque antes era bastante engorroso escribir cartas para tantos miembros de la familia.


6. Ya que estamos en Bulgaria, ¿cuál es su comida búlgara favorita?

Una muy prosaica, que son las alubias. Muchos compatriotas se ríen cuando me preguntan. Y la banitsa, por supuesto. Yo soy poco comilón, aunque aprecio y agradezco la comida. Pero sí, las alubias como se preparan en Bulgaria o la banitsa son cosas que me encantan.

Hay un sinfín de platos, es una influencia que cada país la llama nacional pero si miramos de Serbia hasta Túnez , el denominador común es el Imperio Otomano, que dio esos platos a cada país. Los griegos dicen que es griego, los libaneses que es libanés, pero en el fondo es esa la base.


7. ¿Hay algún lugar de Bulgaria que le guste especialmente?

Eso son atavismos de mi infancia: los montes de Rila, donde tenemos la casa, en Borovets. Esos son los mejores recuerdos de mi infancia y de hecho de mi vejez también, porque es un lugar maravilloso, tanto en verano para excursiones como en invierno para el esquí, así que tengo una preferencia muy marcada por los montes de Rila. De hecho mi padre viajaba de incógnito como Conde Rilski, que es el genitivo de Rila, porque a él también le encantaban los montes de Rila.

Tsarska Bistritsa, Borovets
Antiguo palacio real de Tsarska Bistritsa, Borovets



8. Su padre, el rey Borís, falleció poco después de una visita a Hitler, ¿cree usted que fue una casualidad?

Hace ya casi 75 años, y por desgracia no hemos llegado a una conclusión absoluta o fehaciente de si fue por cuestiones de odio, de venganza o lo que fuera. Pero como hijo me hubiera gustado saber el motivo, porque mi padre tenía 49 años y muy buena salud, y que se muera así... Además formalmente y técnicamente  sí era un problema cardíaco muy gordo, una angina de pecho, pero con unos síntomas durante los cinco días que duró la enfermedad que no eran muy parecidos a una cuestión de corazón solamente. Pero a quién podía beneficiar eso, suponiendo que ha podido ser envenenado...

Yo busqué en los archivos. Primero en el 73, en los alemanes. Y luego los americanos y los ingleses, para ver si había algo que pudiera parecer sospechoso, y no encontré nada. Respecto a los archivos rusos, también hemos preguntado y hemos pedido verlos, pero ellos tienen un sistema muy diferente, no desclasifican sus documentos, entonces no pueden darlos. En un momento dado traté bastante al jefe de la Inteligencia rusa , que murió hace poco por cierto, y le dije que si tenía algo me interesaría, pero poca cosa pudo facilitarme.  

Hay teorías de que fue Hitler, porque no le gustó que mi padre rehusara deportar a nuestros compatriotas judíos, o mandar tropas al frente del Este, que es importantísimo. En esa época ya las cosas iban mal y unas cuantas decenas de miles de búlgaros, soldados nuestros que eran muy buenos, hubiesen sido un buen respaldo para él, y mi padre le dijo que no, que él no veía que el búlgaro marchara contra los rusos, cosa muy lógica.

Y por otro lado otros dicen que no, que fueron los soviéticos, porque al eliminar a una persona tan hábil que estaba procurando sacar al país de la guerra se aseguraban de que podían invadirnos.
La tercera opción es que muriera de un problema cardíaco, y porque era una época tan crítica y él una persona tan importante todos hemos pensado mal. Eso no se ha podido saber.

El rey Borís III con su hijo Simeón
El rey Borís con su hijo Simeón



9. Algunos le llaman "el rey republicano". Es rey, pero Bulgaria es una república. ¿Podría usted explicarlo en términos sencillos?

Puede que lo digan porque serví a la República como Primer Ministro. Pero mis convicciones monárquicas son muy pragmáticas, yo no absolutizo, no me sentiría cómodo diciendo que la monarquía es el mejor sistema. Cada país, cada pueblo, cada circunstancia... Que la monarquía constitucional tiene sus ventajas, de eso no cabe duda, pero eso no excluye que haya repúblicas que funcionen perfectamente y que sus ciudadanos estén encantados. Yo creo que fue un poco eso, que como Primer Ministro era el sr. Sakskoburggotski, quizá a algunos observadores les pareció que era un poco como Luis Felipe, mi tatarabuelo, su padre a su vez, y de ahí sacaron ese mote del rey republicano, pero entra más bien en la mitología que en algo racional.


10. En 1951 España le acogió después de varios años en el exilio, ¿cómo se sintió al llegar?

Nosotros habíamos vivido cinco años en Egipto con mis abuelos de Italia pero mi madre quería volver a Europa por la educación de sus hijos, y entonces el gobierno italiano le dijo que ella sí pero que era un poco más delicado que yo viviera ahí. Yo creo que debido a las relaciones con la república popular de Bulgaria.

Por ello mi madre desistió de volver a su país de origen, y un día el embajador de España en El Cairo vino a ver a mi madre, y dijo "Señora, sabemos que quiere vivir en Europa, ¿ha pensado en España?". Cosa que no había pensado mamá en honor de la verdad, y así es como vinimos a España. Es como el destino, lo que pasó después, pensando que fue una casualidad. Y desde el 51, viví 50 años en España, que se dice pronto.

Regreso del rey Simeón a Bulgaria
El regreso a Bulgaria (Imagen: kingsimeon.bg)



11. Mientras estuvo usted en el cargo como Primer Ministro consiguió que Bulgaria entrara en la OTAN y en la UE, ¿cómo fue eso?

Es un trabajo de equipo. Me acuerdo que contribuí bastante, pero fue un trabajo de equipo y de circunstancias. A mí no me gusta colgarme medallas, Bulgaria tenía todo el interés en entrar en la Unión Europea, para mí personalmente fue mucho más importante la batalla de la UE. La OTAN fue como la primera etapa, con ello ya entrábamos en unos parámetros occidentales. Se ingresó en la OTAN en 2004 y el 1 de enero de 2007 ingresamos en la UE.

Y gracias a Dios, porque si hubiera habido la crisis de 2008 sin que Bulgaria estuviera en la UE, hubiese sido un verdadero desastre, así que a los críticos que hoy en día se regodean en tratar de predecir toda clase de calamidades para Europa sólo les recomiendo que se paren a pensar dónde estaría cada país europeo solito en el maremágnum que hay, y a partir de ahí que recapitulen y piensen que es mucho más importante estar en una Europa unida (que tardará en completarse, que miren Estados Unidos lo que tardó). Es lógico que pueda haber altibajos, pero es fundamental para la existencia de nuestro continente.

Bulgaria UE



12. ¿Cree que Bulgaria es suficientemente conocida en España? ¿El país se promociona adecuadamente como destino turístico?

Ahí me parece que los búlgaros tenemos un déficit crónico: que no sabemos vendernos en el buen sentido de la palabra. Cuando era Primer Ministro pensamos que el logo de Bulgaria fuera "el secreto mejor guardado", pero nos pareció un poco redicho. Luego estuvimos pensando en algo para que la gente nos conozca, porque es nuestra manera de ser, tenemos tantos pluses o posibilidades que no se explotan... Y nuestra política de publicidad no es brillante. Con todo mi respeto, yo veo países mucho más pequeños y no creo que mucho más pudientes que Bulgaria, como Montenegro, Croacia o Macedonia, que hacen unos spots publicitarios maravillosos.  

Eso no es cuestión de dinero, es cuestión de saber y de preguntar a un extranjero que a veces puede tener el criterio mucho más global que la persona local, que se le ocurre una genialidad. No sabemos vendernos. Rumanía por ejemplo sabe, de muchas maneras. Que si el arte Brâncuși, que si la UNESCO,  todo el mundo sabe qué es Rumanía. Y de Bulgaria muchas veces la gente no tiene ni idea. Pero lo importante es intentarlo. Si se diera un buen servicio aquí, si se atendiera bien a los extranjeros, se entendería que eso es algo muy valioso, con las posibilidades que hay tanto culturales, arqueológicas, monasterios, esquí, el mar... Para un país medianamente grande (o pequeño) es mucho.

Turismo en Bulgaria


Cuando estaba en el exilio la gente me preguntaba ¿cómo es Bulgaria? Y yo siempre contestaba "Es como Austria, pero con la costa". Porque tenemos todas las bellezas de Austria y además la costa. Pero el año pasado ya hubo aquí unos cinco millones de turistas extranjeros, y a mí me gustaría incrementar el lado cultural, de la vida de los pueblos, y visitar lugares interesantes, más que sólo la ensalada Shopska y el sol en el Mar Negro o únicamente el esquí y las borracheras. Hay que saber sacar lo mejor.

Pero vienen muchos turistas, y lo que es más curioso para mí como búlgaro que ha observado este país durante tantos años: por ejemplo en puentes como el de Kyril y Metodii, que haya atascos de tres horas en la frontera griega y otros tantos en la frontera serbia... Si pienso que hasta ayer apenas había gente con coche, y ahora en cambio pasa eso, me doy cuenta de lo que ha cambiado Bulgaria a pesar de lo lento que va, pero es otro mundo. Mañana se cumplen 20 años de mi regreso a Bulgaria. Era otro país. Las calles, todo es otro mundo. Podría haber mejorado, podría haber ido más deprisa, pero eso es nuestra propia culpa. Pero desde luego, que ha cambiado, sí. Somos impacientes pero de verdad que es otro mundo. Pero estamos bien encaminados, estando en Europa, en la UE, eso son garantías.


13. ¿A qué se dedica actualmente? ¿Está jubilado o sigue trabajando?

Yo quisiera estar jubilado, pero me explotan. A esta venerable edad sigo ocupadísimo, preocupadísimo. Hoy mismo que es un día festivo he tenido reuniones por la mañana y por la tarde, y mañana una sola, pero pasado mañana son siete y con mi edad ya empiezo a acusarlo. Pero hay mucho que hacer y si puedo aportar algo es por mi experiencia y también por mi vida tan extraña. He podido ver mundo y a la vez tengo como prioridad el país donde he nacido. Sigo muy ocupado, y me gustaría tener más tiempo para leer, para hacer lo que me diera la gana, o para ir a ver a mis nietos.


    14. Uno de sus hobbies es la botánica.

Sí, la Botánica sí, eso siempre, y es hereditario creo, porque mi abuelo era muy aficionado, papá también pero yo mucho más diletante. Me gusta el "jardinear", aunque no  hay tal verbo en español, pero en búlgaro se dice "da gradinarstvam". Sí me gusta cuando tengo tiempo. La Naturaleza es lo que más me atrae, y la lectura: leo ávidamente y de noche, porque de día me tienen demasiado ocupado.


15. Hablando de libros, hace poco se publicó en Francia y en Bulgaria su autobiografía, "Un Destino Singular". ¿Se ha publicado ya en España?

 Sale el día 9, don Juan Carlos puso la fecha y lo hacemos el día 9 si Dios quiere. Ya era hora además, porque en España me lo pedían, me lo pedían. Será en el Círculo de Bellas Artes. Me alegro mucho porque lo va a presentar un amigo de muchos años, Javier Solana, y también Eduardo Serra, y un colega suyo, Ramón Perez-Maura. Lo moderará un periodista joven pero brillante, que hace el programa nocturno de TVE, el sr. Martín, que es muy bueno, presenta las noticias 24 horas.
También hay la versión turca, que ya ha salido el libro pero no pudimos hacer la presentación antes del Ramadán por falta de tiempo. Luego hay muchas cosas programadas, así que espero que en octubre podré ir a Estambul para presentarlo. Y en rumano también sale, así que poco a poco vamos haciendo.

Yo lo escribí en primera persona porque quise que fuese en primera persona, lo que yo he visto, y no lo que dicen otros. Fue por eso que lo escribí, no por vanagloriarme, lejos de ello soy terriblemente autocrítico, con lo cual no me lo podría permitir nunca.

Un destino singular


Es una autobiografía en el sentido  propio, pero no la hice cronológica, porque pensé que era aburrido el empezar diciendo "Cuando era un bebé era muy pequeño", eso es lógico. El primer capítulo es la vuelta, lo de pasado mañana, y luego vuelvo atrás. Creo que ha salido algo entretenido y no demasiado tostón, como diría la gente. Mis hijos me ayudaron mucho en criticar y en darme ideas. Y yo mismo he querido que fuese lo más racional y lo más objetivo posible, para que sirva también de referencia, de "publicidad" de Bulgaria, porque a través de la curiosidad el lector occidental se entera un poco de nuestras dificultades, de lo que fue el rol de Bulgaria. Ahí se generaliza mucho y es difícil.

Hablaba antes con una delegación china sobre la corrupción, que a veces se nos lanzan unas andanadas de corrupción... Yo tengo 79 años y he viajado mucho, y me duele decir que no conozco un país donde no haya corrupción alguna. Sería mucho más justo decir "en el caso tal, con fulano, sí", pero no generalizar.

Igual que lo de la libertad de prensa, que Bulgaria está en no sé qué número. Eso es el absurdo más absurdo,  como sé la raíz no voy a entrar en detalles, pero es el "aktivno meropriatie" perfecto para determinadas personas que para existir tiene que montar eso y dar datos torcidos o falseados en Washington y en otra parte. Bueno, que la prensa o que los medios estén en manos de pocos, de acuerdo, ahí no hay discusión. Pero que no haya libertad de prensa, cuando hay verdadero libertinaje, es injusto. Es ponernos a nivel de sistemas dictatoriales, es ofensivo. Pero tenemos individuos en Bulgaria que con tal de llevar su propia politiquilla provincial son capaces de perjudicar incluso al país.

Pero eso es un capítulo aparte, no voy a entrar en eso. Es curioso, porque cuando salen cosas de estas digo ¿Será posible? Con los dislates y disparates que se dicen y se publican, ya quisiera ver eso en ciertos países que sí los pondría en ese ránking en el que nos han puesto a nosotros.

***

Y hasta aquí las palabras del rey Simeón. Tened en cuenta que, aunque inédita, la entrevista es de 2016, así que cuando habla en presente se refiere a entonces, y algunas cosas a las que se refiere en futuro ya han pasado.

La parte sobre turismo me parece especialmente interesante. Coincido en que Bulgaria no se "vende" adecuadamente y que habría que potenciar mucho más el turismo cultural en vez de centrarse solo en el turismo de playa. Y la idea que menciona de "preguntar a un extranjero" me parece muy buena.

Si os interesa saber más sobre Simeón de Bulgaria podéis leer su autobiografía, “Un destino singular”, en la que cuenta su vida en primera persona en un lenguaje ameno y digerible.

 © La entrevista es mía, pero se pueden publicar en otras webs fragmentos de longitud razonable si se menciona y enlaza la fuente (este artículo).

2 comentarios:

  1. ¡Ohhh! Madre mía qué intrigante lo de la muerte de su padre. ¡Y qué fluidez con el español! Lo de que use la palabra atavismo me ha dejado al borde del colapso. Definitivamente, Bulgaria necesita una campaña de marketing turístico urgente porque no se puede tener tanto que ofrecer y que se conozca tan poco fuera de sus fronteras.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es un hombre muy culto y políglota, habla varios idiomas con gran fluidez. Su castellano es perfecto, sin acento ni nada. No he tenido que retocar ni una sola coma.

      Eliminar

Vuestros comentarios enriquecen este blog. ¿Quieres dejar tu opinión?

© Mamá en Bulgaria. Todos los derechos reservados. Con la tecnología de Blogger.